La cobertura también resaltó las críticas de Milei a Naciones Unidas, a la que calificó como una “organización inútil”, y su cuestionamiento por la falta de consecuencias frente a las resoluciones vinculadas con la disputa.
Milei sostuvo ante la Asamblea General que la ONU había “mirado para otro lado” respecto de Malvinas y cuestionó la explotación petrolera en el área del archipiélago. También reclamó al Reino Unido retomar las negociaciones para encontrar una solución pacífica.
The Guardian destacó el endurecimiento del discurso
The Guardian siguió en vivo la intervención del Presidente argentino y puso el acento en lo que consideró un endurecimiento de su retórica sobre Malvinas y el Reino Unido.
El medio británico destacó particularmente la advertencia de Milei respecto de quienes exploten recursos bajo lo que Argentina considera una ocupación extranjera ilegal. Según la cobertura, el mandatario utilizó un tono que el diario describió como “algo amenazante”, aunque señaló que no brindó mayores detalles sobre las medidas a las que hacía referencia.
El diario también reprodujo la definición de Malvinas como “una causa nacional” y el planteo presidencial de que el principio de autodeterminación no debería aplicarse en este caso.
The Sun utilizó un tono más crítico
El tratamiento más duro apareció en el tabloide The Sun, que tituló su cobertura con una referencia a una “exigencia escandalosa” de Milei para que Naciones Unidas lo ayudara a “apoderarse” de las Malvinas.
El medio también utilizó términos críticos para referirse al Presidente argentino y presentó el reclamo como un nuevo intento de Argentina por obtener el control del archipiélago.
Se trata de expresiones y valoraciones propias del tabloide británico y no de una descripción neutral del discurso presidencial.
Daily Mirror destacó la autodeterminación
El Daily Mirror eligió como eje de su cobertura la posición de Milei sobre el derecho de los habitantes de las islas a decidir su futuro. El diario tituló que el Presidente argentino había hecho un llamado al Reino Unido por Malvinas y sostenía que los isleños no deberían poder elegir.
Durante su discurso, Milei afirmó que el principio de autodeterminación no resulta aplicable a la disputa porque, según la posición argentina, “la población fue implantada por la potencia ocupante en un territorio cuya soberanía está en disputa”.
El planteo contrasta con la posición británica, que sostiene el derecho de los habitantes de las islas a la autodeterminación y reafirma la soberanía del Reino Unido sobre el territorio. Un ministro británico había reiterado esa posición a comienzos de septiembre.
Un reclamo en medio de la tensión por el petróleo
La repercusión de los medios británicos se produjo luego de varias semanas de tensión diplomática por las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos alrededor de las islas.
El Gobierno de Milei impulsó un proyecto para reforzar las sanciones contra empresas vinculadas con actividades en Malvinas y anunció medidas contra firmas relacionadas con el proyecto petrolero Sea Lion. El Reino Unido, por su parte, cuestionó que Argentina pretenda aplicar su legislación a empresas vinculadas con las islas.
En ese escenario, el discurso de Milei volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de su intervención internacional y generó distintas lecturas en la prensa británica, desde el análisis de Sky News y The Guardian hasta el tono marcadamente crítico de The Sun.