Mientras cae el empleo industrial, San Juan muestra un repunte
En un contexto de caída del empleo industrial, San Juan aparece entre las pocas provincias que generaron nuevos puestos, impulsada por sectores vinculados a los recursos naturales.
El reordenamiento del modelo económico impulsado por el gobierno de Javier Milei empieza a mostrar sus efectos en el empleo, con un dato que posiciona a San Juan en un lugar destacado: es una de las pocas provincias del país que logró generar puestos de trabajo en el último año.
El esquema que promueve la gestión nacional apunta a fortalecer sectores ligados a los recursos naturales —como la minería, el petróleo, el gas y el agro— para generar divisas. En ese contexto, distritos con fuerte desarrollo en estas actividades, como San Juan, comienzan a evidenciar un impacto diferencial frente al resto del país.
Según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, en enero de 2026 San Juan sumó 1.300 empleos registrados en comparación con el mismo mes del año anterior. El dato cobra relevancia al contrastarlo con el escenario nacional, donde la mayoría de las provincias registraron caídas significativas.
El fenómeno no es aislado. San Juan integra un grupo reducido de jurisdicciones que lograron expandir el empleo formal, junto a Río Negro (3.200 nuevos puestos), Neuquén (3.000) y Santiago del Estero (500). En paralelo, el resto del país acumuló una pérdida cercana a los 100.000 empleos registrados.
La clave de esta diferencia está en la matriz productiva. Mientras la industria —históricamente intensiva en mano de obra— pierde terreno, las actividades extractivas y energéticas ganan protagonismo. En el caso sanjuanino, la minería aparece como uno de los motores que explican esta dinámica.
Sin embargo, el crecimiento no está exento de interrogantes. Los sectores que hoy traccionan la economía tienen menor capacidad de generar empleo en volumen y velocidad en comparación con la industria. Actualmente, rubros como minería, hidrocarburos y siderurgia representan menos del 7% del empleo privado registrado, mientras que el agro aporta poco más del 5%.
El contraste con el resto del país
El escenario nacional refleja una fuerte contracción en sectores tradicionales. La industria perdió cerca de 39.800 puestos de trabajo en el último año, con caídas marcadas en rubros como el textil (13.000 empleos menos) y la metalmecánica (9.900). El comercio también retrocedió, con una baja de más de 13.000 puestos.
En términos geográficos, las mayores pérdidas se concentraron en Buenos Aires (-23.300), CABA (-23.000), Chubut (-6.400), Mendoza (-6.300), Santa Cruz (-5.100) y Salta (-5.000).
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Frente a ese panorama, San Juan aparece como una excepción dentro de un esquema económico que empieza a redefinir el mapa laboral argentino, con provincias “ganadoras” vinculadas a los recursos naturales y otras que enfrentan un retroceso en sus estructuras productivas tradicionales.
Un modelo bajo análisis
Consultoras económicas advierten que este nuevo equilibrio podría generar tensiones. Si bien los sectores promovidos aportan divisas, su capacidad de “derrame” hacia el resto de la economía es limitada, especialmente en términos de empleo.
En ese marco, el desafío para provincias como San Juan será sostener el crecimiento sin perder de vista la diversificación productiva, en un contexto donde el trabajo registrado se convierte en una variable clave para medir el impacto real del modelo.