Una mujer perdió la tarjeta de débito y le vaciaron las cuentas
Una vecina de Barreal denunció que le vaciaron sus cuentas bancarias tras el extravío de su tarjeta de débito. El perjuicio supera los $15 millones y la causa es investigada por Delitos Informáticos.
Una vecina de la localidad de Barreal, en el departamento Calingasta, denunció haber sido víctima de una estafa bancaria de gran magnitud luego de que desconocidos vaciaran por completo sus cuentas tras el extravío de su tarjeta de débito. El hecho generó conmoción en la comunidad por el importante monto sustraído.
Según consta en la denuncia, la mujer, de apellido Urban, advirtió movimientos irregulares al ingresar a su home banking durante el fin de semana. En ese momento comprobó que no tenía fondos disponibles en sus cajas de ahorro en pesos y dólares, radicadas en el banco HSBC.
De acuerdo a las primeras estimaciones, el perjuicio económico asciende a unos $15 millones, producto de la sustracción de aproximadamente $6 millones y 5.800 dólares que la víctima tenía depositados en sus cuentas.
La denuncia fue radicada el domingo en la Comisaría 33ª, aunque la mujer indicó que la tarjeta había sido extraviada el viernes anterior. Durante ese lapso no se habría realizado el bloqueo inmediato del plástico, situación que habría sido aprovechada por los autores para concretar las maniobras fraudulentas.
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La causa quedó en manos de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, que analiza cómo se produjo el acceso a las cuentas y el recorrido del dinero sustraído. Una de las hipótesis es que, junto con la tarjeta, también se hayan extraviado claves personales o el PIN, lo que habría facilitado las transferencias.
Desde el ámbito judicial reiteraron la importancia de denunciar de inmediato la pérdida de tarjetas y efectuar el bloqueo correspondiente para evitar este tipo de delitos, que muestran un crecimiento sostenido en la provincia.
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Una modalidad que se repite en San Juan
En los últimos días, San Juan registró una seguidilla de estafas con tarjetas de crédito y débito que comparten un mismo patrón: el acceso a los datos financieros a partir de vínculos de confianza, ya sean laborales, familiares o domésticos.
Casos recientes bajo investigación judicial expusieron maniobras en ámbitos tan diversos como un hospital, una vivienda particular y el entorno familiar. En todos, las víctimas detectaron consumos que no reconocían al revisar sus resúmenes, con perjuicios que fueron desde cientos de miles hasta millones de pesos.
Las causas, investigadas por la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, reflejan una modalidad que se repite: el uso indebido de tarjetas y datos financieros aprovechando la cercanía con la víctima. Ante este escenario, los investigadores advierten sobre la necesidad de extremar cuidados y controles, especialmente cuando terceros tienen acceso a tarjetas, claves o información bancaria.