Las mejores aproximaciones de los británicos en el primer tiempo fueron un remate lejano de Declan Rice y un cabezazo del propio mediocampista tras un centro desde la derecha, aunque ninguno inquietó seriamente al arquero Benjamin Asare.
La segunda mitad mantuvo el mismo libreto. Inglaterra siguió buscando, mientras Ghana apostó por resistir y aprovechar alguna contra. Tuchel movió el banco con los ingresos de Bukayo Saka, Eberechi Eze y Morgan Rogers para intentar romper el cerrojo africano, pero el equipo continuó sin encontrar claridad en los últimos metros.
La ocasión más peligrosa del partido llegó en el tramo final. Un centro desde la derecha terminó con un cabezazo que dio en el travesaño y dejó la pelota servida para Harry Kane, que tenía el arco prácticamente a disposición. Sin embargo, el capitán inglés remató por encima del travesaño y desperdició una oportunidad inmejorable para darle la victoria a su selección.
Ghana también tuvo su momento. A quince minutos del final, Prince Kwabena Adu quedó mano a mano tras una corrida por la derecha, pero perdió el control del balón en el momento decisivo y la jugada terminó diluyéndose.
Con el empate consumado, ambos equipos quedaron con 4 puntos en la cima del Grupo L. Inglaterra mantiene una leve ventaja por diferencia de gol, mientras que Ghana celebró un resultado que la deja muy bien posicionada de cara a la última jornada.
Ahora, los ingleses buscarán sellar su clasificación frente a Panamá, mientras que el seleccionado africano intentará completar el trabajo cuando enfrente a Croacia en una definición que promete ser apasionante.