La reforma laboral también avanzó, aunque con cambios respecto del proyecto original para lograr acuerdos con sectores dialoguistas.
Sin embargo, el Gobierno todavía no consiguió avanzar con otras iniciativas clave, como la reforma electoral ni completar la Corte Suprema, luego del rechazo a los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla.
Un gabinete que cambió varias veces
La estabilidad política no siempre estuvo acompañada por estabilidad interna. En estos 1.000 días, Milei pasó por cuatro jefes de Gabinete, dos ministros de Salud, dos de Justicia y sucesivas modificaciones en áreas estratégicas del Ejecutivo.
Con el correr de la gestión también cambió el equilibrio de poder dentro del oficialismo. La influencia de Karina Milei creció hasta convertirse en la principal responsable del armado político y electoral de La Libertad Avanza, mientras el rol de Santiago Caputo quedó más acotado tras las legislativas de 2025.
Las derrotas que condicionaron la gestión
El Congreso fue uno de los principales escenarios de disputa para el oficialismo. Las multitudinarias marchas en defensa de la universidad pública derivaron en la aprobación de la ley de financiamiento universitario y de la emergencia del Hospital Garrahan.
Aunque Milei intentó vetarlas, ambas normas fueron ratificadas por el Parlamento, convirtiéndose en dos de los principales reveses políticos de su administración.
Las causas judiciales que siguen abiertas
El Gobierno también quedó atravesado por investigaciones judiciales que impactaron en su imagen pública.
El caso más resonante es el de la criptomoneda $Libra, promocionada por el propio Presidente antes de su desplome, expediente que continúa bajo investigación. A eso se sumaron denuncias por presuntas irregularidades en el área de discapacidad y procesos judiciales que alcanzaron a dirigentes cercanos al oficialismo.
El objetivo ahora es 2027
Con la economía como principal carta política, la Casa Rosada ya trabaja en la construcción de alianzas con gobernadores, el PRO y sectores del radicalismo para ampliar su base legislativa.
El oficialismo considera que los próximos comicios serán determinantes para profundizar las reformas iniciadas durante estos primeros 1.000 días y buscar un segundo mandato con mayor respaldo parlamentario.