Los estudios indican que alrededor del 83% de la población recibe luz solar directa, mientras que otro 16% permanece bajo condiciones de crepúsculo. Solo cerca del 1% de los habitantes del planeta continúa en plena noche, principalmente en zonas poco pobladas como Australia, Nueva Zelanda y parte de la Antártida.
Aunque el solsticio de junio marca el día con mayor cantidad de horas de luz en el hemisferio norte, el 8 de julio es la fecha en la que esa luz alcanza a más personas. Esto ocurre porque el desplazamiento gradual del Sol incorpora al lado diurno regiones muy pobladas del sudeste asiático sin dejar en la oscuridad a otros grandes centros urbanos.
Este curioso fenómeno se repite todos los años y se mantiene durante un período aproximado de 60 días, entre mediados de mayo y mediados de julio. Para los especialistas, es un recordatorio de cómo la astronomía y la geografía pueden coincidir para ofrecer una imagen tan simple como sorprendente: durante unos minutos, casi toda la humanidad comparte el mismo cielo iluminado.
Según las cifras del estudio, cerca de 6.400 millones de personas reciben luz directa del sol ese día, y otras 1.200 millones están bajo el crepúsculo, sumando un total de 7.700 millones. Incluso si descontamos la fracción en zonas de luz apenas perceptible, el 93 % de la humanidad sigue estando en contacto con algún grado de iluminación solar.