Más allá de la música, Ivonne habló de uno de los aspectos que distingue a La Delio Valdez: su organización como cooperativa de trabajo. Todos los integrantes son parte del proyecto y participan de su desarrollo artístico y de la propia estructura de la orquesta.
“Al ser todos los integrantes dueños del proyecto, le da un tinte especial, porque todo el mundo está involucrado en lo que es el desarrollo artístico”, explicó.
Ese modelo también le permitió encontrar un espacio con el que se sintió identificada después de su paso por otros proyectos musicales. “Después de haber salido de Bandana, decidí que me identificaba más con el espacio de lo independiente, de ser dueña básicamente de lo que hago, y de mis tiempos y de todo”, contó.
Pero llegar a esa independencia no fue inmediato. La construcción llevó una década y requirió una importante inversión de los propios músicos.
“Llevó sus buenos 10 años poder generar esa plataforma en donde todo el mundo empezó a cobrar. Antes de eso era todo poner, poner, poner”, recordó. Y resumió esa etapa con una frase conocida en el ambiente artístico: “Por eso la famosa frase ‘por el amor al arte’, que al principio te exige mucho, antes de devolverte te exige muchísimo”.
Durante la charla también apareció el nombre de Rubén “Negro” Rada, con quien La Delio Valdez compartió escenarios, música y momentos fuera de escena.
Para Ivonne, Rada fue mucho más que una referencia musical. “Era un ser tan especial, tan cálido”, recordó, y destacó que tuvieron la posibilidad de compartir “escenario y música como charlas y risas”.
“Te llenaba de energía, te llenaba de todo lo que era él, que era mágico”, expresó. La cantante aseguró que lo van a recordar “siempre con mucho cariño y lo vamos a tener en el corazón”.
De un reality a La Delio Valdez
La historia de Ivonne con la música también tiene un capítulo ligado a la televisión. Pasaron 26 años desde aquel reality que marcó el comienzo de una etapa de su carrera, aunque después atravesó numerosos proyectos.
Su llegada a La Delio Valdez se produjo casi de manera inesperada. El sonidista de la orquesta ya había trabajado con ella y, cuando el grupo buscaba una cantante, se pusieron en contacto.
Ivonne no conocía a la banda y tampoco había cantado cumbia profesionalmente. Sin embargo, le propusieron interpretar “Amargo y dulce”, una canción que había grabado de adolescente en un demo.
“Yo lo tomé como una señal”, contó. Después llegó el ensayo, el encuentro con los músicos y una conexión que fue más allá de lo estrictamente artístico. “Macheamos tanto musicalmente, a mí me divirtió mucho, me llevaba a un lugar que yo nunca había explorado”, relató.
Con el tiempo, también apareció el vínculo humano. “Después humanamente, también fue un match”, resumió.
Sobre el final de la entrevista, Ivonne dejó un mensaje para quienes actualmente atraviesan castings y realities con el sueño de dedicarse a la música. Su mirada se aleja de la idea de que existe un único momento capaz de definir una carrera. “No es un punto a llegar, es un camino a construir”, sostuvo.
Y agregó: “Cada experiencia es valiosa, y cada experiencia hace a tu artista”.
Por eso, incluso quedar afuera de un reality no debería ser interpretado como el final. “Cuando no quedás parece que es el fin de todo, y no, cada experiencia suma, cada experiencia es importante”, explicó.
Para Ivonne, además del talento, hay dos elementos fundamentales: la formación y las personas que acompañan el recorrido. “Es importante formarse, es importante armarte un equipo que te rodee, que te quiera por vos, más allá de lo que vos puedas generar”, concluyó.
La Delio Valdez volverá así a encontrarse con el público sanjuanino el 24 de septiembre en el Teatro del Bicentenario, esta vez con una gira que busca llevar la energía de la orquesta a un espacio más cercano e íntimo.