A su vez, la gestión libertaria indicó que "esta iniciativa, conforme a lo estipulado por la Ley de Defensa Nacional y las facultades de la Casa Militar, incluye la provisión de seguridad en la Casa Rosada y en todos los sitios donde se encuentre el Presidente de la Nación, tanto en el territorio nacional como en el ámbito internacional".
Al mismo tiempo implica la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y la separación de las funciones de seguridad, administración y control, lo que posibilitará reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece.
Cómo se distribuye la seguridad en Olivos
La seguridad de la Quinta de Olivos está organizada en distintos anillos y combina personal de la Casa Militar con efectivos de fuerzas de seguridad. La responsabilidad general sobre la protección de la residencia presidencial corresponde a la Casa Militar.
Dentro del predio, la custodia de la residencia y del Presidente queda bajo la órbita de esta fuerza, con participación del Regimiento de Granaderos a Caballo. La normativa establece que los Granaderos tienen a su cargo la seguridad del Presidente y su familia en el interior de la Residencia Presidencial de Olivos.
En el exterior funciona otro anillo de seguridad. Una resolución del Ministerio de Seguridad asignó a la Policía Federal Argentina la vigilancia y el control permanente del perímetro, todo el perímetro y las calles que rodean la Quinta de Olivos. Ese dispositivo funciona en coordinación y bajo la supervisión del jefe de la Casa Militar.