El mensaje que permitió pedir ayuda
Ante la continuidad de las amenazas, la mujer esperó un descuido de su hijo, tomó su teléfono y envió un mensaje de WhatsApp a su hija para pedirle que llamara urgentemente a la Policía. La joven realizó el llamado y minutos después llegaron efectivos de la Casilla del Barrio Cruce de los Andes.
La mujer salió de la vivienda y les explicó a los agentes lo que acababa de ocurrir. Con esa información, los policías ingresaron al sector donde se encontraba Noroña.
Según la investigación, cuando los efectivos ingresaron, Noroña reaccionó violentamente y tomó un elemento cortopunzante tipo cortaplumas.
En ese momento habría lanzado varios puntazos contra uno de los policías, identificado en la actuación como el agente Cue..., provocando la intervención de los uniformados y su posterior detención.
El episodio dio lugar al procedimiento de Flagrancia y a una causa caratulada como amenazas, resistencia y atentado a la autoridad.
La investigación estuvo a cargo del fiscal Cristian Gerarduzzi, con intervención del ayudante fiscal Francisco Rodríguez. Finalmente, mediante un acuerdo de juicio abreviado, Noroña recibió una pena de un año de prisión de cumplimiento efectivo por los hechos investigados.
Sin embargo, su situación judicial se agravó por una condena anterior. La Justicia dispuso la unificación de las penas en una única condena de tres años de prisión efectiva, además de declarar su reincidencia y ordenar la prisión preventiva.