Uriel fue asesinado durante la madrugada del lunes, después de un enfrentamiento entre varios jóvenes a la salida de una fiesta por el Día del Estudiante, en la zona de Médano de Oro. Recibió una herida de arma blanca en el tórax y murió pese a la asistencia médica.
La muerte de Uriel golpeó especialmente a sus compañeros, que durante este martes se encontraron con la difícil escena de despedir a uno de los integrantes de su comunidad.
Las flores blancas se convirtieron en el símbolo elegido para acompañar el paso del cortejo y expresar el cariño hacia el adolescente. Entre lágrimas, quienes estaban frente al colegio levantaron las flores y las arrojaron mientras el vehículo fúnebre avanzaba.
Fue una despedida breve, pero cargada de significado para quienes compartieron con Uriel sus años de escuela. Mientras la familia y sus compañeros despedían al adolescente, la investigación por el crimen tuvo un avance importante.
El principal sospechoso, un adolescente de 16 años, se presentó durante la noche del lunes en Tribunales acompañado por su abogado defensor y quedó a disposición de la Justicia de Niñez y Adolescencia.
La investigación continúa para determinar cómo se inició la pelea, qué ocurrió durante el enfrentamiento y cuál fue la participación concreta de cada uno de los jóvenes involucrados.
Además, para este miércoles está prevista una manifestación frente al Juzgado Penal de Niñez y Adolescencia, convocada por familiares y allegados de Uriel bajo la consigna de pedir justicia, verdad y respuestas.