Durante los cuatro días siguientes, la víctima pudo observar desde su teléfono el interior del lugar donde había terminado su cámara. En las imágenes aparecía un hombre manipulando teléfonos celulares, computadoras y otros elementos que llamaron la atención del denunciante.
Con esa información, el 17 de septiembre M.J.R. realizó la denuncia en la Subcomisaría Ansilta. A partir de allí, el oficial ayudante Nicolás Deluigi comenzó a analizar las imágenes y a reconstruir dónde estaba instalada la cámara.
El registro permitió identificar al hombre que aparecía en las transmisiones como Carlos Esteban Butierres, de 47 años, y ubicar la vivienda en el barrio Alameda, en Rawson. La información fue puesta a disposición de la UFI Delitos contra la Propiedad, a cargo de la fiscal Claudia Salica, que solicitó las medidas judiciales para avanzar sobre el domicilio.
El allanamiento se realizó durante las primeras horas del 19 de septiembre. El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la Subcomisaría Ansilta, con la presencia del ayudante fiscal Martín Eder.
Al ingresar a la vivienda se encontraba Guillermo Arón Butierres Vargas, de 21 años, quien, según la información policial, inicialmente negó que hubiera elementos de interés en el lugar.
La requisa terminó encontrando la cámara que había sido denunciada como robada. Estaba en una de las habitaciones y continuaba conectada a su cable de alimentación, tal como había aparecido durante los días en los que la víctima siguió la transmisión desde su teléfono.
Los investigadores también secuestraron distintas prendas de vestir, entre ellas ropa deportiva de la Selección Argentina y Nike. En esa misma habitación encontraron además el DNI de Carlos Esteban Butierres, identificado como el principal sospechoso.
Durante el operativo apareció otro elemento que derivó en una actuación separada. Los policías encontraron un arma de fabricación casera de aire comprimido, por lo que se inició un expediente contravencional respecto de Leandro Butierres Vargas, de 33 años, quien también estaba en la vivienda.
Sin embargo, el principal sospechoso no estaba allí.
Carlos Esteban Butierres no fue encontrado durante el allanamiento y cuenta con pedido de captura. La policía logró recuperar la cámara y reunir elementos para la investigación, pero ahora la búsqueda se concentra en localizar al hombre que, sin saberlo, terminó dejando registrada parte de su propia actividad a través del dispositivo que había robado.
La causa continúa bajo investigación de la UFI Delitos contra la Propiedad, mientras se analizan los registros obtenidos por la cámara y el resto de los elementos secuestrados durante el procedimiento.