El posteo hacía referencia a la compra de FlyBondi por parte del empresario Leonardo Scaturicce, cercano a Santiago Caputo, y buscaba ironizar sobre esa relación. Pero el error técnico terminó exponiendo más de lo esperado: el link demostraba que la publicación había sido compartida desde la cuenta oficial de Instagram asociada a Martín Menem.
Caputo detectó rápidamente la situación, tomó capturas de pantalla y respondió públicamente con una burla: “Qué gagá @Periodistarufus”, lo que disparó una ola de investigaciones entre usuarios libertarios y dirigentes del espacio.
Los tuits que comenzaron a tomar relevancia
A partir de ahí, militantes digitales de “Las Fuerzas del Cielo”, el sector alineado con Caputo, comenzaron a revisar el historial de la cuenta y encontraron mensajes explosivos. Entre ellos, críticas directas contra el propio asesor presidencial, referencias al supuesto poder interno de los Menem dentro del Gobierno y cuestionamientos a figuras cercanas al círculo presidencial. Uno de los posteos más comentados afirmaba: “El triángulo de hierro se escribe con 3 M. Ninguna es Milei”, en una aparente referencia al peso político de los Menem dentro del oficialismo.
También aparecieron publicaciones contra dirigentes libertarios como Agustín Romo y mensajes dirigidos a Santiago Caputo donde se lo acusaba de estar “en caída libre” dentro del Gobierno. Incluso hubo alusiones a negocios y concesiones vinculadas a empresarios cercanos al oficialismo, lo que alimentó todavía más las sospechas sobre el origen político de la cuenta
Desde el entorno de Menem intentaron despegarse de la polémica y aseguraron que se trató de una equivocación de alguien del equipo de comunicación, negando que @PeriodistaRufus haya sido una cuenta manejada directamente por el dirigente riojano. Sin embargo, el contenido publicado llamó la atención por su nivel de detalle sobre movimientos internos del Gobierno. Meses antes, por ejemplo, la cuenta había anticipado el nombre de Juan Bautista Mahiques como futuro ministro de Justicia, cuando todavía circulaban otros candidatos.
El episodio volvió a dejar al descubierto la tensión permanente entre los distintos sectores que conviven dentro del oficialismo libertario. Mientras el karinismo y los Menem buscan consolidar poder político y territorial, el grupo de Santiago Caputo mantiene influencia estratégica sobre la comunicación y el armado presidencial. Y ahora, también, la pelea parece librarse a cielo abierto en las redes sociales.