El canciller Pablo Quirno, quien se encuentra en Nueva York junto al presidente Javier Milei por la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuestionó la medida a través de sus redes sociales: "La exploración y explotación de hidrocarburos no autorizada en la Plataforma Continental Argentina viola el derecho internacional y las reiteradas Resoluciones de la ONU".
Y agregó: “Reiteramos nuestro enérgico rechazo y seguiremos accionando con todas las herramientas jurídicas y diplomáticas contra las empresas y directivos que operen ilegalmente en territorio argentino”.
Las autoridades isleñas señalaron que la medida cuenta con el “pleno respaldo” del Reino Unido. Además, se aprobó la adquisición de una participación del 65% en el área de licencia PL001 por parte de Navitas Petroleum Atlantic Limited (NAPL), subsidiaria de la empresa israelí Navitas Petroleum.
Según el anuncio oficial, la operación apunta a acelerar la evaluación y el eventual desarrollo de las perspectivas existentes en ese bloque, ubicado junto al proyecto Sea Lion.
Qué es Sea Lion y cuánto podría generar
El proyecto Sea Lion se encuentra en aguas profundas, a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, y entró en fase de desarrollo en diciembre de 2025. La previsión informada por las autoridades isleñas apunta a comenzar la extracción de crudo en marzo de 2028.
Según las estimaciones difundidas por las autoridades de las islas, el proyecto podría generar alrededor de US$ 2.000 millones en regalías durante 30 años.
La posición del Gobierno argentino
La Cancillería sostiene que las actividades hidrocarburíferas desarrolladas sin autorización argentina en la Plataforma Continental constituyen un acto contrario al derecho internacional.
En particular, el Gobierno argentino invoca la Resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que insta a la Argentina y al Reino Unido a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales en la situación mientras la disputa de soberanía permanezca sin resolución.
La Cancillería también sostiene que, de acuerdo con las leyes argentinas 26.659 y 26.915 y el Decreto 868/2026, las actividades hidrocarburíferas realizadas en la Plataforma Continental Argentina sin autorización de las autoridades nacionales son consideradas ilícitas.
La protesta diplomática se suma a otras medidas impulsadas por el Gobierno argentino contra las empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en la zona.
Según informó la Cancillería, durante las últimas semanas se profundizaron las acciones administrativas y judiciales contra compañías que participan del proyecto Sea Lion y otras actividades hidrocarburíferas en la zona.
Además, la Justicia Federal de Río Grande ordenó a Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited abstenerse de iniciar o continuar determinadas obras relacionadas con Sea Lion. La medida cautelar fue dictada por la jueza federal Mariel Borruto y alcanza actividades vinculadas con perforaciones, instalaciones submarinas y el comienzo de la extracción comercial.
El Gobierno también había anunciado el endurecimiento de las sanciones contra empresas que participen de actividades hidrocarburíferas en las islas sin autorización argentina.
El conflicto por la explotación de recursos en Malvinas
La explotación de hidrocarburos se convirtió en uno de los principales puntos de conflicto entre Argentina y el Reino Unido en torno a las Islas Malvinas.
La posición argentina sostiene que las decisiones unilaterales sobre los recursos naturales de la zona son incompatibles con las resoluciones de Naciones Unidas mientras continúe pendiente la disputa de soberanía. La Cancillería ya había cuestionado en septiembre la promoción de actividades comerciales e hidrocarburíferas vinculadas con las islas y había anunciado nuevas medidas contra las empresas involucradas.
La nueva protesta diplomática se conoció horas antes de que Milei exponga ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde la cuestión Malvinas forma parte de los temas centrales de la agenda del Gobierno argentino.