Pero Cerúndolo no dejó lugar a dudas. Más allá de las enormes diferencias que existían en el ranking con Mert Alkaya, jugar la Copa Davis siempre tiene una dificultad particular. Fran salió a la cancha sabiendo lo que estaba en juego y terminó imponiéndose por un contundente 6-1 y 6-0 para establecer el 3-1 definitivo.
El argentino no solamente ganó, sino que dio espectáculo. Estuvo muy firme con el drive, no dejó dudas con el saque y mostró incluso una versión superior a la que ya había exhibido durante el sábado, cuando también había sido protagonista del primer punto de la serie.
La gente que pagó su entrada para acercarse al Ruca Che encontró en el tenis de Cerúndolo varios de esos toques de distinción que no son habituales de observar en persona. El número uno argentino ratificó por qué ocupa ese lugar y convirtió el partido decisivo en una demostración de su nivel.