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Estos son los 5 síntomas de la cuarentena en el cuerpo y así podés aliviarlos

Algunos ya perdieron la cuenta de los días. Otros los cuentan de manera obsesiva. Lo cierto es que la cuarentena por la pandemia de de coronavirus​ decretada por el Gobierno Nacional el 20 de marzo pasado, fundamental para prevenir contagios, se hace larga (especialmente en las zonas del país que continúan en aislamiento desde hoy, con el AMBA a la cabeza)y su presencia se nota en el cuerpo.

Dolores de espalda, insomnio, problemas visuales, malestares gastrointestinales y sequedad en la piel por el uso de alcohol en gel, son sólo algunos de los inconvenientes físicos provocados por el estrés de la vida en aislamiento. “Nos sentimos estresados cuando sentimos que no podemos afrontar lo que el medio nos solicita”, explica María Roca,coordinadora científica de Fundación INECO.

Cuando aparece de manera prolongada en el tiempo, el estrés nos puede afectar física y emocionalmente. “A nivel somático pueden aparecer dolores diversos, contracturas, tensión muscular, trastornos digestivos, disminución de las defensas, hipertensión y cansancio extremo”, aporta la licenciadaFernanda Giralt Font, subdirectora del Departamento de Psicoterapia de INECO. “Las personas muy estresadas también incurrir en distintos tipos de abusos (trabajo, sustancias, medicamentos, alcohol, juego, comida, cigarrillo​)”.

Para abordar el estrés que provocan la pandemia de coronavirus y la cuarentena, las especialistas recomiendan:

• Planificar, establecer objetivos y prioridades. Es esencial administrar bien el tiempo y poder destinar momentos de descanso durante el día, con el objetivo de restablecer nuestro equilibrio.

• Aceptar las emociones y sentimientos que despiertan el aislamiento en cada uno.

• Evitar los excesos para mantenerse alerta y con energía, intentando cumplir con todas las obligaciones. No abandonar la actividad física y mantener hábitos saludables.

• Mantener la flexibilidad y la asertividad. Expresar lo que queremos y podemos, así como aquello que no, sin agresiones.

Insomnio y sueños "extremos"

Uno de los cambios más notorios producidos por la vida en confinamiento fue la alteración en el dormir. Aparecieron el insomnio y la somnolencia diurna, además de una intensa producción onírica.

"Las alteraciones en el ciclo de sueño son esperables en este contexto de cuarentena", explica la licenciada Vanina Strada, psicóloga del staff de Crenyf. "Y entre las alteraciones, el insomnio es común y responde a la alteración de dos reguladores que se necesitan para descansar mejor: el ciclo de luz natural y el cansancio", continúa.

"Estando en cuarentena la mayoría de la gente se levanta más tarde, de manera que pierden horas de luz de la mañana, lo que es clave para que nuestro cerebro sepa que dentro de 12 o 14 horas volveremos a descansar”. Con respecto al cansancio, la especialista dice que en estos días, al quedarnos en casa para trabajar o estudiar, no nos movemos tanto como antes, y no se acumula cansancio físico. "Esto es importante aclararlo, porque la gente se preocupa mucho por no poder dormir", aclara Strada.

Con respecto a la producción onírica, la psicóloga explica que los sueños están vinculados a las emociones. "Es muy común que en este contexto de pandemia los sueños sean de tipo terrorífico o pesadillas, ya que para producirlos se necesita de ‘restos diurnos’ que se entrelazan a nuestras emociones, recuerdos y deseos inconscientes o reprimidos", afirma.

"Si hoy estamos mirando las noticias todo el día, estamos al tanto de la cantidad de muertes, más la preocupación personal que cada uno tenga por su trabajo, economía y salud, es normal que nuestras emociones estén afectadas y que el contenido del sueño no sea muy placentero y pueda de esta forma alterar el descanso”.

Recomendaciones para la higiene psicológica, ideales para quienes estén padeciendo problemas para conciliar el sueño:

• Mantener una rutina de horarios para irse a dormir y levantarse.

• Estar en contacto con la luz del día de la mañana, así sea en un balcón.

• Antes de dormir no ver películas o series de contenido violento, terroríficos o grandes suspensos y/o adrenalina ya que generan ansiedad. Buscar géneros más amigables como las comedias, musicales, aventuras.

• Evitar o acortar las siestas.

• Intentar no comer ni trabajar en la cama.

• Limitar el uso de pantallas, sobre todo después de las 18 horas.

• Hacer ejercicios durante el día.

• Buscar la manera de relajar la mente, al menos durante unos pocos minutos. Las meditaciones cortas y guiadas que se encuentran en internet, pueden ser de gran ayuda.

• No saltear las comidas principales.

• No consumir bebidas estimulantes antes de dormir.

Sequedad ocular y otros malestares visuales

Durante la cuarentena pasamos gran parte del tiempo frente a pantallas. Grandes y chicos dependemos de tablets, teléfonos y computadoras para asistir a clase, trabajar o entretenernos. Esta sobreexposición puede ocasionar cansancio de la vista y sensación de incomodidad ocular.

"Al mirar cualquier dispositivo electrónico pequeño, la persona debe enfocar su visión en forma constante, lo cual puede redundar en fatiga visual sobre todo aquellos que tienen un defecto del foco como la hipermetropía o presbicia y no están usando el anteojo apropiado", explica Betty Giselle Arteaga, médica oftalmóloga del Hospital Italiano de Buenos Aires.

La médica explica que estar muchas horas frente a la computadora ocasiona sensación de sequedad ocular por el simple hecho de no parpadear tantas veces como es necesario.

"En una conversación cara a cara, los interlocutores parpadean 22 veces por minuto. Sin embargo, estando concentrados frente a la pantalla, los ojos parpadean menos de 5 veces por minuto, lo que incrementa la sensación de sequedad". Para solucionar este inconveniente, Arteaga recomienda el uso de lágrimas artificiales de venta libre y la práctica de pausas visuales.

En cuanto a la ubicación del monitor de la computadora, la doctora afirma que, para no perjudicar la vista, la pantalla debe estar debajo del horizonte visual. "Ésto permite que los párpados cubran mayor superficie del globo ocular y disminuya la exposición de la córnea. Así será menor la desecación de la película lagrimal que cubre la córnea y protege de los síntomas del ojo seco. Es inadecuada la posición en la cual la persona debe mirar hacia arriba para trabajar con el monitor. En esta postura la córnea está totalmente expuesta al aire y al secarse se irrita", advierte.

En cuanto a la iluminación ambiental recomendable para evitar la fatiga visual, Arteaga afirma que las fuentes de luz eléctrica provocan reflejos en las pantallas de ambos monitores. "Es preferible utilizar artefactos de luz de mesa, ya que se pueden ubicar de modo que no reflejen luz en las pantallas ni den en los ojos del operador".

Otras recomendaciones para usuarios de computadoras:

• No fijar la vista en la pantalla por más de 50 minutos corridos.

• Tomar un descanso de 5 a 10 minutos de tanto en tanto, levantarse del asiento y mirar a lo lejos y cerca sucesivamente.

• Dirigir la mirada a la lejanía para movilizar y relajar los músculos de enfoque del ojo.

• Regular la temperatura ambiental para evitar el aumento de la sequedad ocular (los ventiladores, el aire acondicionado y la calefacción resecan la piel y las mucosas)

• Consultar al médico oftalmólogo por posible necesidad de corrección óptica para distancias intermedias y para controles y estudios que prevengan la sequedad ocular. También por la posibilidad de usar filtros especiales para usuarios habituales de pantallas.

Sequedad e irritación de la piel

El uso continuo de alcohol en gel y el lavado frecuente de manos, más la utilización de desinfectantes y lavandina, irritan y resecan la piel de las manos.

“Cuando la barrera cutánea se agrede por el uso de sustancias irritantes, se produce una pérdida excesiva de agua y posterior desecación, lo que provoca la sensación de piel reseca, con frecuencia resquebrajamiento y picazón”, explica Mariana de los Ríos, dermatóloga del staff de Crenyf. Para evitar este daño, la médica aconseja el uso de sustancias que ayudan a restablecer el daño de la barrera cutánea, como manteca de karité, aceite de canola, niacinamida, agua termal, coenzimas Q10, pantenol y bisabolol. "Estos productos reconstruyen la barrera protectora cutánea, reducen la picazón, hidratan y suavizan la piel y aceleran la regeneración cutánea, entre otras funciones", afirma.

En cuanto a cuidados y prevención de malestares en la piel, la dermatóloga Dra. María Laura Massaro, recomienda:

• Utilizar emolientes o cremas que protejan la barrera cutánea. “No tienen que contener perfumes, utilizarlas luego del lavado de manos, a demanda”, recomienda.

• Tratar de evitar el contacto directo con sustancias irritantes ya que pueden producir dermatitis por contacto.

• Utilizar guantes, idealmente de vinilo o nitrilo sin polvo. Evitar los de látex. Si no se pueden conseguir de nitrilo o vinilo, utilizar primero guantes de algodón y luego los de látex.

• El lavado de manos es una de las medidas más importantes para eliminar microorganismos patógenos de la piel. Para hacerlo, usar jabones cremosos con bajo PH (5.5) sin perfumes. Se desaconseja el uso de jabón blanco y glicerina. Realizar el lavado durante 20 segundos o más.

Contracturas musculares por sedentarismo

Según el licenciado Eduardo Latosinski, kinesiólogo fisiatra y osteópata, una contractura muscular es una contracción exagerada e involuntaria de las fibras que conforman el músculo, de manera continuada por diversas causas. Al padecerla, se siente una tensión o molestia en la zona.

¿Por qué aparecen más contracturas musculares en la cuarentena? "Como consecuencia del sedentarismo y la quietud, los músculos no están en las mejores condiciones por lo que son más susceptibles de sufrir contracturas musculares ante un pequeño esfuerzo", dice el profesional. "También por posturas repetitivas, forzadas y mantenidas por largo tiempo; por ejemplo, sujetar el teléfono con la oreja y el hombro, estudiar con la cabeza muy agachada, estar mirando el celular todo el día puede desencadenar una contractura muscular".

Según el especialista, el frío puede provocar una contracción defensiva que, mantenida en el tiempo, es capaz producir una contractura. También emociones como el estrés y la ansiedad liberan una serie de elementos químicos que llevan al músculo a un estado de contracción mantenida.

Para evitar la aparición de contracturas musculares lo mejor es la prevención. Algunos tips importantes para aplicar en nuestra vida diaria son:

• Realizar una adecuada entrada en calor para preparar al músculo antes de un esfuerzo, actividad física, entrenamiento o práctica deportiva.

• Aumentar progresivamente la intensidad y las cargas en diversos ejercicios.

• Evitar movimientos repetidos y estados de fatiga muscular.

• Estiramientos antes, durante y después de las actividades laborales o deportivas para mejorar la flexibilidad muscular y facilitar la recuperación del músculo tras la actividad.

• Evitar posturas incorrectas sostenidas en el tiempo. Es importante cambiar de posturas y hacer pequeños estiramientos a lo largo de la jornada laboral.

Para tratar una contractura, lo mejor será consultar con un médico especialista, que recetará medicamentos miorrelajantes y antiinflamatorios. Mientras tanto, "para aliviar el dolor se puede aplicar calor, ya sea con almohadilla eléctrica, bolsas de semillas, chorro de la ducha caliente", recomienda el kinesiólogo. "De esta manera se busca un efecto analgésico y relajante. También es bueno realizar ejercicios de elongación".

Dolores de panza, diarrea y gases

Según médicos especialistas en gastroenterología, en la cuarentena han aumentado las consultas por diarrea, constipación, dolores abdominales, gases y acidez, entre otros malestares, siendo el sedentarismo, el estrés y la alimentación, los causantes. “El estrés es un disparador que hace que el organismo libere sustancias o mediadores activos que influyen directamente en el funcionamiento de todos los componentes del tubo digestivo”, dice Juan Lasa, médico gastroenterólogo del Hospital Británico y del CEMIC.

“Sin duda alguna, en aquellas personas en las que la cuarentena las proporciona un mayor estrés, van a empeorar los síntomas digestivos. Esto es por la relación estrecha que existe entre las cuestiones emocionales como angustias, tristezas, fobias y el síndrome d e intestino irritable y dispepsia”, agrega el Dr Nicolás Panigadi, médico del Servicio de Gastroenterología del Hospital Alemán.

Para prevenir la aparición de estos malestares, los especialistas recomiendan respetar las cuatro comidas diarias, desayuno, almuerzo, merienda y cena. "Si entre ellas sentimos hambre, evaluar si es apetito real o no, y en base a eso elegir un alimento que satisfaga nuestras necesidades, o utilizar otra herramienta distinta de la comida para canalizar la ansiedad", recomienda Virginia Ortega, médica especialista en nutrición. "También, se deben comer más frutas y verduras, fundamentales por el aporte de vitaminas y minerales necesarios para mantener el sistema inmunológico fortalecido".

La hidratación también es esencial. "Tener a mano una botella de agua mientras se realizan los quehaceres diarios y no sólo al hacer actividad física es importante, así como mantenerse activo, ya que de esta forma disminuye el estrés y mejora el estado anímico", dice Ortega. Y concluye: “Estar atentos a las señales del cuerpo, y ante la aparición de algún síntoma, consultar al médico”.