El oncólogo clínico Ignacio Jerez, integrante del Servicio de Oncología del Sanatorio Allende, explicó que cada melanoma tiene características moleculares particulares. A partir del tumor extraído se analiza su información y se identifican moléculas que pueden ayudar al sistema inmunológico a reconocer células tumorales si vuelven a aparecer.
Una forma sencilla de entenderlo es imaginar que al sistema inmune se le entrega un “álbum de fotos” del tumor. La vacuna busca enseñarle qué debe reconocer para actuar ante una eventual recaída.
El objetivo es atacar lo que los especialistas denominan enfermedad metastásica microscópica, es decir, aquellas células que podrían haber quedado en el organismo aunque el tumor visible haya sido eliminado.
El avance es significativo, pero todavía requiere cautela. Los resultados difundidos hasta ahora provienen de comunicaciones de los laboratorios y resta conocer su publicación científica completa y los procesos regulatorios correspondientes antes de que pueda hablarse de una nueva herramienta disponible de manera generalizada.
La expectativa, de todos modos, va más allá del melanoma. La misma estrategia de medicina personalizada ya está siendo estudiada en otros tumores, entre ellos cáncer de pulmón, vejiga y riñón.