Intrigada por esa situación, comenzó a investigar sus orígenes y finalmente enfrentó a su madre. Luego decidió realizar un estudio privado de ADN, que confirmó que el hombre que la había criado no era su padre biológico, sino que había sido concebida como consecuencia de una relación extramatrimonial.
Tras esa confirmación, en 2022 inició judicialmente una acción de impugnación de paternidad, circunstancia en la que el hombre tomó conocimiento formal de la situación. "Mi cliente se entera cuando recibe la notificación judicial de su supuesta hija para determinar la correcta filiación", explicó el abogado Remo Bergoglio, representante del demandante.
En una primera instancia, la demanda había sido rechazada. El juez entendió que el incumplimiento del deber de fidelidad dentro del matrimonio no generaba, por sí solo, un daño indemnizable y consideró que el vínculo familiar ya se encontraba deteriorado.
Sin embargo, la Cámara revocó esa decisión. Los jueces Rafael Garzón Molina y Jorge Barbará concluyeron que la mujer incurrió en una conducta culposa al guardar silencio sobre la verdadera identidad biológica de los mellizos, pese a tener motivos suficientes para dudar de la paternidad.
"Lo que se castiga es la pasividad de la exmujer al haber ocultado una duda razonable sobre la verdadera paternidad, afectando tanto a mi cliente como a los propios mellizos", sostuvo Bergoglio al explicar los fundamentos del fallo.
La sentencia fijó una reparación económica de $43.142.682, integrada por distintos conceptos.
Los magistrados reconocieron el daño moral ocasionado por el impacto emocional sufrido por el hombre, la frustración de su proyecto de vida, al resignificar más de tres décadas de ejercicio de una paternidad que desconocía no era biológica, y los gastos de tratamiento psicológico derivados de la situación.
El fallo representa un antecedente poco frecuente en la jurisprudencia argentina, ya que pone el foco no en la infidelidad matrimonial, sino en las consecuencias civiles que puede generar el ocultamiento prolongado de la verdadera filiación de un hijo.