La Cámara valoró especialmente la convocatoria realizada para construir consensos en torno a la propuesta y consideró que el tratamiento legislativo ofrece una oportunidad para continuar enriqueciendo el proyecto mediante el diálogo entre los distintos sectores involucrados.
Asimismo, remarcaron que San Juan atraviesa una coyuntura histórica marcada por el avance de proyectos mineros de escala mundial, los cuales demandarán en forma creciente servicios, infraestructura, mano de obra especializada y capacidades productivas en toda la cadena de valor.
En ese marco, la institución sostuvo que, una vez sancionada la ley, será fundamental que su reglamentación contemple criterios alineados con las mejores prácticas internacionales en materia de desarrollo de proveedores y contenido local. A su entender, los marcos regulatorios más efectivos son aquellos que generan incentivos para fortalecer capacidades, mejorar la competitividad y ampliar la participación de empresas y trabajadores locales.
Finalmente, desde la Cámara Minera de San Juan señalaron que el principal desafío consiste en aprovechar el contexto de crecimiento para que más empresas sanjuaninas puedan expandirse, especializarse y consolidarse, con la posibilidad incluso de integrarse a cadenas de valor de alcance nacional e internacional. Para ello, consideraron indispensable preservar condiciones de apertura, transparencia, competencia y previsibilidad que favorezcan el desarrollo de inversiones de largo plazo en la provincia.