El caso cobró relevancia en septiembre del año pasado, cuando la cadena local Chilevisión emitió un reportaje que reveló que Vera había sido encontrada con vida en Argentina y había estado residiendo en las cercanías de Mar del Plata durante varias décadas. Esto ocurre a pesar de que estaba incluida en el listado de más de 1.400 personas catalogadas como víctimas de desaparición forzada en el Plan Nacional de Búsqueda, que investiga las trayectorias de los perseguidos por el régimen de Pinochet.
Según registros oficiales, el rastro de Vera se perdió en octubre de 1973, durante uno de los episodios más cruentos de la dictadura, conocido como la "Masacre de Liquiñe". La mujer, que en aquel entonces tenía 27 años y era profesora, fue detenida junto a 16 personas más por las fuerzas armadas en la ciudad de Liquiñe y su paradero se desconoció posteriormente. Sus restos nunca fueron hallados.
Después de la transmisión del reportaje de Chilevisión, el gobierno chileno admitió que había recibido reportes sobre "incongruencias" en algunos testimonios, lo que llevó a la apertura de una nueva investigación.
El ministro para causas de Derechos Humanos, Álvaro Mesa Latorre, notificó a los familiares de Vera sobre los hallazgos e indicó que la investigación se seguirá bajo "estricto secreto".
De acuerdo con datos oficiales, la dictadura militar de Pinochet dejó alrededor de 40.000 víctimas, incluyendo más de 2.000 ejecutados y 1.469 casos de desaparición forzada, abarcando tanto desaparecidos como ejecutados cuyos cuerpos nunca fueron entregados.