En cuanto al proceso, se prevé avanzar con la venta del material rodante mediante remates o licitaciones, mientras que las vías y terrenos vinculados a las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza serán concesionados bajo la órbita de la Secretaría de Transporte.
El impacto en San Juan
Mientras a nivel nacional se ordena el esquema financiero y legal, en San Juan el foco está puesto en las posibilidades concretas que podría abrir este proceso. En particular, en la eventual reactivación del ramal Albardón–Jáchal, una traza que permanece inactiva desde hace más de 50 años.
Ese corredor, originalmente parte del sistema Belgrano, sería adaptado al ancho de vía del tren San Martín en el marco de la futura licitación. El objetivo es funcional: generar una vía logística para acompañar el desarrollo de los proyectos mineros del norte provincial.
En ese mapa aparecen iniciativas como Vicuña y Los Azules, que requieren infraestructura de transporte eficiente para reducir costos y mejorar la competitividad. En ese sentido, el ferrocarril vuelve a posicionarse como una herramienta estratégica.
Un escenario en definición
Si bien el proceso aún no se traduce en licitaciones concretas —pese a que se esperaba su lanzamiento en las últimas semanas—, el nuevo decreto ordena variables centrales: financiamiento, reglas de concesión y esquema de inversión.
Con ese marco, la expectativa en la provincia se sostiene sobre un dato concreto: la reactivación ferroviaria no solo implica transporte, sino también una pieza estructural para el desarrollo productivo, especialmente en sectores de alta escala como la minería.