El valor promedio del metro cuadrado para este tipo de viviendas quedó por encima de $1,5 millones, tomando como referencia un modelo similar a las casas utilizadas habitualmente en programas habitacionales.
Sin embargo, desde el sector aclararon que existe una diferencia considerable entre el costo total final y el costo directo puro de construcción. Si solamente se toman en cuenta materiales y mano de obra, sin impuestos ni márgenes empresariales, el metro cuadrado ronda los $851 mil, lo que ubicaría una vivienda de esas dimensiones cerca de los $65 millones.
El dato que más impactó dentro del informe fue la variación mensual del índice, que en mayo alcanzó el 4,09%, marcando una aceleración fuerte respecto a meses anteriores, cuando las subas no llegaban siquiera al 1%.
El principal motor del incremento fue la actualización salarial en el sector de la construcción. Según el relevamiento, la mano de obra mostró una suba cercana al 8% durante el último mes, mientras que los materiales prácticamente se mantuvieron estables, con aumentos menores al 1%.
Desde el organismo explicaron que parte de esa suba responde a modificaciones en conceptos salariales que anteriormente no se reflejaban plenamente en los recibos de sueldo y que ahora comenzaron a incorporarse formalmente.
En paralelo, el informe advierte que las empresas proveedoras continúan ajustando márgenes para intentar sostener ventas en un contexto marcado por la caída de la actividad y la baja demanda de nuevas obras privadas.
El índice Circot toma como referencia una vivienda tipo Fonavi de 77,10 metros cuadrados, integrada dentro de un complejo habitacional de 100 unidades. Para el cálculo se contemplan tanto costos directos como indirectos vinculados al funcionamiento general de una obra.