“No se trata de grandes volúmenes de droga, sino de una actividad de narcomenudeo dentro del penal”, señaló el director, sin minimizar la gravedad de los hechos.
La investigación fue encabezada por el Departamento Drogas Ilegales (D-5) y la Unidad División Operativa Federal (UDOF), con la coordinación de la Unidad Fiscal Federal de San Juan, a cargo del fiscal Fernando Alcaraz. El trabajo de inteligencia incluyó escuchas telefónicas, análisis de movimientos financieros y vigilancia, y se extendió durante varios meses.
Los resultados son contundentes: once personas detenidas (cuatro mujeres y siete hombres), todos imputados por narcotráfico doblemente agravado, tanto por la cantidad de personas organizadas como por la venta dentro de una institución carcelaria. Una de las mujeres fue excarcelada por encontrarse cursando un embarazo de alto riesgo.
La banda utilizaba a familiares de los internos para ingresar las drogas y armas al penal. El flujo de dinero también llamó la atención: en tan solo un año, las cuentas bancarias y billeteras virtuales vinculadas a los sospechosos registraron movimientos por aproximadamente 590 millones de pesos.
Durante los allanamientos, realizado en Chimbas, Rawson, Rivadavia, Sarmiento y 25 de Mayo, la policía incautó elementos que respaldan la magnitud y organización del grupo delictivo: 200 gramos de marihuana, 34 gramos de cocaína, 30 plantas de marihuana y 189 pastillas de Amplax. Un revólver, una pistola 9 mm y 54 proyectiles y más de $350.000 en efectivo y 46.000 pesos chilenos. También, 44 teléfonos celulares, 4 balanzas de precisión, papel aluminio y film, documentación con anotaciones vinculadas al comercio de estupefacientes. Una moto Honda 250 cc, un Peugeot 206 y un Peugeot 407.
Dentro del penal también se encontraron 50 gramos de cocaína, papelillos, anotaciones, puntas y facas, confirmando que la organización tenía una red interna de distribución.
Los imputados y su vinculación
Entre los principales involucrados se encuentran: Cristian Jesús Latorre, interno que lideraba la venta dentro de la cárcel. Leonardo Jesús Arias, preso vinculado a la distribución de dinero de la venta. Sebastián Humberto Tobal, ‘jefe de pabellón’, condenado por homicidio previo, con pastillas secuestradas en su celda. María Fernanda Ormeño, pareja de Tobal, con 425 gramos de marihuana, pastillas, 9 celulares y una pistola 9 mm incautados en su domicilio. Carlos Alberto Ormeño y Rocío Rojas, familiares implicados en la introducción de drogas al penal. Gustavo Martín Chávez Ganga, condenado por infracción a la ley de estupefacientes. Franco Mario Escoda y Sonia Graciela Ontiveros, madre e hijo vinculados a la organización. Ricardo David Morales, con cocaína y marihuana secuestradas.
El caso aún mantiene prófugos, incluyendo a Leonardo Saavedra (proveedor de drogas) y otros tres individuos.