“Esto me generó retraso, incertidumbre y angustia en mi carrera profesional”, expresó.
Además, relató que durante las prácticas profesionales los docentes no contaban con registros de sus notas ni constancia de que realizaba dichas actividades. Según explicó, pudo acreditar su desempeño gracias a que conservaba un portfolio personal con firmas, fechas y calificaciones de cada rotación.
Sin embargo, el episodio más grave ocurrió el pasado 10 de abril, durante el acto de entrega de diplomas. Según contó, su título había sido confeccionado con errores en su nombre, situación que demoró la entrega y casi le impide participar de la ceremonia.
Campanello relató que, minutos antes de subir al escenario, una mujer del personal universitario la retiró de la fila “entre gritos y tirones”, argumentando que no podían entregarle el diploma porque ella no había devuelto el documento anterior que contenía errores.
“Me sacó de la fila como si hubiese cometido algún delito”, expresó la joven, quien aseguró que mientras esto ocurría su nombre ya estaba siendo anunciado por micrófono para recibir el diploma.
Según detalló, finalmente le entregaron el diploma de otro compañero “para aparentar que todo estaba bien” frente al público. Tras bajar del escenario, dijo haber vivido un momento de profunda angustia junto a su familia, que había viajado más de 320 kilómetros desde Jáchal para acompañarla.
“Llorando, con bronca, vergüenza y desilusión”, describió sobre cómo vivió ese momento.
Minutos más tarde, según su relato, personal de la universidad le acercó el diploma correcto y le pidió disculpas, explicando que el documento “había quedado en auditoría”.
La egresada sostuvo que decidió visibilizar lo sucedido porque considera que “ningún estudiante merece este destrato”, y afirmó que tanto familiares como amigos registraron en video el momento ocurrido durante el acto académico.
Hasta el momento, la Universidad Católica de Cuyo no emitió un comunicado oficial sobre la denuncia pública realizada por la estudiante.