El niño entregó una pistola de material plástico color negro, aparentemente de CO2 o aire comprimido, que fue inmediatamente resguardada en la dirección de la escuela para evitar cualquier situación de riesgo.
Posteriormente, la directora del establecimiento, Adriana Mariela Araya, realizó la denuncia correspondiente en representación de la seguridad pública de la institución educativa.
Tras el hecho, personal de Comisaría 27ª inició actuaciones por tenencia ilegítima de arma de fuego, aunque la investigación quedó bajo la órbita del Primer Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia debido a que el involucrado tiene 11 años.
La causa es supervisada por el secretario Carlos Ponce y busca determinar cómo llegó el arma al menor y cuál es su procedencia. Fuentes del caso indicaron además que el arma secuestrada sería una pistola de aire comprimido y no un arma de fuego convencional.
El hecho generó conmoción en la comunidad educativa y obligó a activar los protocolos internos de seguridad dentro del establecimiento.