En tanto que el otro joven que quedó detenido, de 18 años, identificado como Ricardo Barassi, estaría relacionado a la causa por presuntamente haber hablado y manifestado la amenaza por teléfono. Sin embargo, se habría desvinculado de ser la persona que marcó el 911.
Actualmente, la Justicia busca al otro joven de 18 años, que habría sido quien marcó el número del CISEM en el celular. Hasta el momento, se espera la resolución de la jueza de Garantías respecto al pedido de detención de este otro sospechoso que hizo la Fiscalía.
Mientras tanto, la Oficina Judicial fijó la fecha de la audiencia de formalización penal preparatoria y control de detención para la tarde de este viernes, donde al menos el joven que está detenido será imputado por el delito de intimidación al orden público. Este hecho ilícito está tipificado en el artículo 211 del Código Penal, donde especifica que será reprimido con prisión de dos a seis años, el que, para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere voces de alarma, amenazare con la comisión de un delito de peligro común, o empleare otros medios materiales normalmente idóneos para producir tales efectos.
Con la pena que estipula el delito, el o los implicados no irán presos. Se prevé que pueda ocurrir una situación similar al caso de la bioquímica que fue señalada como la autora del llamado con la amenaza de bomba al hospital Rawson, el pasado 3 de junio, a quien, por no tener antecedentes ni condena anterior, se le otorgó la suspensión de juicio a prueba, y s ele aplicó una multa en dinero y trabajo comunitario.