Las lluvias no permitieron el inicio de la primera Superfinal de la Copa Libertadores entre Boca y River. El duelo pasó para mañana a las 16, si es que el clima lo permite. La postergación llegó a las 15.19, desde la voz de Daniel Angelici, presidente del Xeneize, mientras en el campo de juego el árbitro Roberto Tobar evaluaba junto a sus asistentes el impacto de la tormenta sobre el césped.