Violencia, robos y agresiones: tres condenas exprés y seis meses en el Penal
En medio del debate por los juicios abreviados en San Juan, tres causas recientes terminaron con la misma pena: seis meses de prisión efectiva. Violencia familiar, robo y agresión policial, los casos detrás del dato.
Mientras en San Juan sigue abierta la discusión sobre el alcance de los juicios abreviados y las condenas rápidas, en los últimos días tres causas judiciales distintas terminaron con el mismo resultado: seis meses de prisión efectiva en el Penal de Chimbas.
Se trata de hechos muy diferentes entre sí —violencia intrafamiliar, un robo domiciliario y una agresión a un policía—, pero que tuvieron un punto en común: resoluciones rápidas y penas cortas, acordadas en audiencias abreviadas.
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El primero de los casos tuvo como escenario una vivienda donde convivían varios integrantes de una misma familia. Allí, una discusión entre hermanos terminó en golpes, amenazas de muerte y una situación que se volvió insostenible.
Según se probó en el expediente, el hombre golpeó a su hermana en la cocina de la casa familiar. Cuando su cuñado intervino, el padre de ambos logró separarlos. Sin embargo, minutos después, el agresor volvió a atacar, tomó del cuello a la mujer y lanzó una amenaza directa: “Los voy a matar, los voy a abrir entero”.
La víctima denunció lo ocurrido en CAVIG y el caso avanzó hasta llegar a una condena. El juez Ramón Alberto Caballero le impuso seis meses de prisión efectiva, teniendo en cuenta que el acusado ya contaba con antecedentes por hechos de violencia.
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El segundo episodio ocurrió en Caucete y estuvo vinculado a un hecho de inseguridad. Un joven ingresó a una vivienda por un portón sin medidas de seguridad y robó una caja de herramientas con distintos elementos. Tras la denuncia y la investigación, los objetos pudieron ser recuperados y devueltos a su dueño. Aun así, el proceso judicial avanzó y llegó a una audiencia donde se alcanzó un acuerdo entre las partes.
El tercer caso comenzó con un conflicto entre dos hermanos en una vivienda de Capital. La discusión, según la investigación, estaba vinculada a acusaciones por dinero que habría sido tomado de su madre para consumir alcohol y drogas.
Cuando la Policía intervino, uno de los involucrados se encontraba en estado de ebriedad y muy agresivo. A pesar de la presencia de los efectivos, ambos continuaron peleando y fueron trasladados como contraventores a la Comisaría 28ª.
Pero el episodio no terminó allí. Al momento de ingresar al calabozo, Esteban Rubén Jofre Juárez golpeó a un agente a través de la reja. El policía sufrió lesiones en el rostro, sangrado y escoriaciones.
El hecho fue denunciado, se activó el procedimiento de flagrancia y el caso se resolvió mediante juicio abreviado. El fallo incluyó seis meses de prisión efectiva, declaración de reincidencia y el envío de antecedentes para unificar penas previas.
Tres historias, un mismo debate
Aunque los hechos fueron distintos, los tres expedientes reflejan una tendencia que hoy está bajo análisis en el ámbito judicial: causas que se resuelven en poco tiempo y terminan en condenas breves, pero de cumplimiento efectivo.
Para algunos, se trata de una herramienta que permite dar respuestas rápidas a las víctimas. Para otros, abre interrogantes sobre el impacto real de penas cortas en la prevención del delito.
Lo cierto es que, en estos tres casos recientes, la Justicia optó por cerrar los procesos con acuerdos y envió a los acusados al Penal de Chimbas por seis meses.