De todos modos, el programa no se aplicará en todos los encuentros desde el primer día. La prioridad estará puesta en los partidos con mayor convocatoria, sin importar la categoría. Es decir, donde haya más público, habrá más controles.
Inversión y cambios en los estadios
Uno de los puntos más sensibles será el estado de las canchas. Valiente fue directo al remarcar que los clubes deberán invertir en infraestructura para cumplir con los requisitos. “Hay estadios donde todavía existen elementos que se pueden tirar a la cancha, como piedras. Eso hay que eliminarlo”, advirtió.
En ese sentido, la implementación del programa obligará a las instituciones a mejorar sus instalaciones, reforzar cerramientos y ordenar los accesos. La seguridad ya no dependerá solo de la Policía, sino también del compromiso de cada club.
Tres etapas para reforzar el control
La aplicación de Tribuna Segura se dividirá en tres fases:
Primera etapa: operatividad inicial
La Policía de San Juan aportará el personal y los teléfonos celulares para escanear los DNI en los accesos. De esta manera, se podrá detectar a personas con derecho de admisión o antecedentes.
Segunda etapa: sanciones más duras
La Liga avanzará con penas más estrictas, no solo para los clubes, sino también para jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes que provoquen incidentes.
Tercera etapa: monitoreo tecnológico
Se buscará que los estadios incorporen cámaras conectadas al CISEM, lo que permitirá un seguimiento en tiempo real de lo que ocurre en las tribunas. Desde la Liga entienden que Tribuna Segura no es una solución mágica, sino una herramienta más dentro de un proceso más amplio.
“Es una ayuda importante contra la violencia, pero no alcanza sola. El compromiso tiene que ser de todos”, sostuvo Valiente. En un contexto marcado por episodios recientes de descontrol y agresiones, el desafío será sostener el sistema en el tiempo y lograr que el público vuelva a vivir el fútbol como un espacio de encuentro, sin miedo ni violencia.