Con esos elementos, la Justicia avanzó con la imputación por abuso sexual agravado por la convivencia, lo que derivó en la prisión preventiva del acusado, quien fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial de Chimbas, donde permaneció alojado durante más de cuatro meses.
La defensa y las inconsistencias
Desde el inicio del proceso, los abogados defensores Claudio Vera y Alejandra Iragorre cuestionaron la acusación y señalaron que la denuncia presentaba inconsistencias. Entre otros puntos, remarcaron que su defendido nunca había convivido con la adolescente, un elemento clave para configurar el agravante por el cual había sido imputado.
Además, plantearon que la medida de prisión preventiva resultaba desproporcionada frente a los elementos probatorios que existían en la causa.
La confesión que cambió todo
El rumbo de la investigación cambió radicalmente cuando la propia adolescente solicitó volver a declarar ante los equipos interdisciplinarios de la fiscalía. Durante esa nueva declaración, la joven se retractó completamente de la acusación y reconoció que había inventado la historia.
Según explicó, su intención era provocar una ruptura entre su madre y el DJ para que sus padres biológicos pudieran volver a estar juntos. La confesión derrumbó la hipótesis acusatoria y obligó al fiscal Mariano Juárez Prieto a solicitar el sobreseimiento total y definitivo del acusado, al no existir delito alguno.
A la espera de recuperar la libertad
Pese al pedido del Ministerio Público Fiscal, el joven continúa detenido en el penal de Chimbas a la espera de que la jueza de garantías Gloria Chicón resuelva el planteo y ordene su inmediata liberación.
Se espera que en los próximos días la magistrada homologue la solicitud fiscal y disponga el cese de la detención del caucetero, cuya vida quedó marcada por una acusación que finalmente resultó ser falsa.
El caso generó fuerte impacto en la provincia y reavivó el debate sobre las consecuencias de las denuncias falsas y el uso de la prisión preventiva cuando aún no existen pruebas firmes que acrediten la existencia de un delito.