Testigos reportaron ataques aéreos continuos en Teherán después de que Israel indicara que había reanudado su ofensiva. También se escucharon explosiones en Beirut y en el sur de Líbano luego de que Israel señalase que estaba atacando objetivos ligados al grupo terrorista Hezbollah, respaldado por la república islámica.
Ataques a los buques
Antes en el día, un proyectil impactó en un buque de carga tailandés frente a la costa de Omán en el estrecho de Ormuz y le prendió fuego. Las autoridades buscan a tres tripulantes desaparecidos del Mayuree Naree después de que 20 fueran rescatados por la marina omaní, indicó el Departamento Marítimo de Tailandia.
Anteriormente, el buque portacontenedores One Majesty, con bandera japonesa, había sufrido daños menores por un proyectil desconocido a 25 millas náuticas (46 km) al noroeste de Ras al–Jaima, en Emiratos Árabes Unidos, según dos fuentes de seguridad marítima.
Los miembros de la tripulación se encuentran a salvo y el buque navega hacia un fondeadero seguro, añadieron las fuentes.
Un tercer buque, un granelero, también fue alcanzado por un proyectil desconocido a unas 50 millas náuticas al noroeste de Dubai, según informaron empresas de seguridad marítima.
El proyectil había dañado el casco del Star Gwyneth, con bandera de Islas Marshall, dijo la empresa de gestión de riesgos marítimos Vanguard, que añadió que la tripulación del buque se encontraba a salvo.
Teherán pareció asumir la responsabilidad por al menos uno de los ataques. Alireza Tangsiri, el comandante naval de la Guardia Revolucionaria de Irán, nombró uno de los barcos que fue golpeado, el Mayuree Naree, en una publicación en redes sociales, diciendo que había “ignorado las advertencias” y que “terminó siendo alcanzado”.
El tráfico a través del estrecho de Ormuz, una arteria clave que representa alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo y gas, ha disminuido rápidamente desde que comenzó el conflicto con Irán el 28 de febrero.
Los últimos incidentes elevan a al menos 14 el número de barcos que han sido atacados desde que comenzó el conflicto.
El Ejército de Estados Unidos dijo el martes que había destruido 16 buques iraníes para la colocación de minas cerca del estrecho de Ormuz, aunque el presidente norteamericano, Donald Trump, afirmó en publicaciones en redes sociales que aún no había reportes de que Teherán estuviera minando el paso.
Si se mina el estrecho, su limpieza podría tomar al menos semanas una vez termine el conflicto.
Algunos petroleros, que se cree están vinculados a Irán, continúan atravesando el estrecho en los llamados tránsitos “oscuros”, lo que significa que no activan sus sistemas de identificación automática (AIS, por sus siglas en inglés) que muestran su posición. Los buques que transportan crudo iraní sancionado suelen apagar sus rastreadores AIS.
La firma de seguridad Neptune P2P Group dijo el miércoles que, desde el 8 de marzo, siete barcos atravesaron el estrecho, de los cuales cinco estaban vinculados a envíos asociados a Irán. En circunstancias normales, por el estrecho pasan diariamente 100 barcos o más desde el golfo Pérsico hacia el golfo de Omán.
Por su parte, la firma de seguimiento de materias primas Kpler dijo que Irán ha reiniciado las exportaciones de crudo a través de su terminal petrolera de Jask, en el golfo de Omán. Un petrolero cargó aproximadamente 2 millones de barriles en Jask el 7 de marzo, apuntó.