La comparación con el terremoto de Caucete de 1977, que también vivió siendo sanjuanino, fue inevitable. Y su conclusión fue contundente: "No tengo dudas que este fue mucho peor que el de 1977 en San Juan".
Réplicas, derrumbes y sin hospitales
El panorama que describió Cáceres desde Pereira es preocupante. Varias viviendas de vecinos sufrieron daños, especialmente las ubicadas en esquinas y las construcciones antiguas de varios pisos. "Acá la ciudad tiene muchos lugares derrumbados por completo. Al ser un pueblo viejo, fallaron las estructuras ante algo así", explicó.
A eso se suman las dificultades para acceder a atención médica. "No hay hospitales ni urgencias actualmente por la situación que hay todavía", advirtió. Las réplicas continúan registrándose: durante la propia videollamada se produjo una de 3,1 grados. "El tema ahora son las réplicas", señaló.
La falta de energía eléctrica y las dificultades de comunicación fueron los principales obstáculos que impidieron que su familia lo localizara durante las primeras horas. La conexión finalmente fue posible a través de una aplicación, ya que las líneas telefónicas y WhatsApp seguían presentando inconvenientes en la zona.
Las gracias entre lágrimas
Al final de la videollamada, Cáceres se quebró. Sabía que desde San Juan habían movido cielo y tierra para encontrarlo: organismos oficiales, medios de comunicación y particulares que ayudaron a difundir su búsqueda. "Mil gracias, qué más puedo decir. Sabía que estaban moviendo cielo y tierra para encontrarnos. Agradecerle a todo el mundo por poder unirnos de nuevo. Estamos bien, gracias a todo el mundo", cerró, entre lágrimas.
Carla, por su parte, también agradeció públicamente a quienes colaboraron durante las horas de incertidumbre. Antes de cortar la llamada, le expresó a su padre el deseo que resume todo: volver a verlo y poder darle un abrazo.