Al llegar al lugar, vecinos de la zona indicaron haber visto a los sospechosos cruzar el portón de la vivienda y aportaron datos sobre su vestimenta. Ante esa situación, se solicitó apoyo policial y se montó un operativo en el interior del inmueble.
Los efectivos ingresaron a la propiedad y constataron que desde el exterior se observaba una luz encendida, que fue apagada en el momento del ingreso policial. Tras un rastrillaje por el sector sur del domicilio, donde el cierre perimetral era precario, lograron aprehender a uno de los sospechosos, que se encontraba oculto en un rincón de una mesada utilizada como parrillero.
El detenido tenía en su poder una mochila roja y negra, en cuyo interior se secuestraron prendas de vestir y un monedero. La aprehensión se realizó en condiciones de escasa visibilidad, debido a la falta de iluminación artificial en el lugar.
Posteriormente, los policías se comunicaron con el propietario de la vivienda, quien se hizo presente y tomó conocimiento de lo ocurrido. Tras dar intervención a la autoridad judicial correspondiente, se dispuso el inicio del procedimiento especial de flagrancia, que derivó en la condena efectiva dictada en las últimas horas.