Como consecuencia de la presunta agresión, la detenida presentó lesiones visibles y hematomas, situación que alertó al personal de turno y derivó en la intervención inmediata de la Justicia. Tras recuperar su libertad, la mujer fue examinada médicamente y luego se presentó ante la Unidad Fiscal de Delitos Especiales para formalizar la denuncia.
Uno de los elementos centrales de la investigación es la posible existencia de imágenes captadas por las cámaras de seguridad internas de la dependencia policial, que habrían registrado la secuencia de los hechos. Ese material audiovisual fue secuestrado y preservado para su análisis, junto con el libro de actas de la comisaría, según confirmaron fuentes oficiales.
La causa quedó a cargo de la ayudante fiscal Agostina Ventimiglia, quien dispuso las primeras medidas de prueba, entre ellas el requerimiento de informes a la seccional, el secuestro de documentación y el análisis exhaustivo de las grabaciones. Desde la Fiscalía indicaron que, si bien trascendió la identidad de la policía involucrada, aún no fue oficialmente individualizada en el expediente, mientras continúa la investigación para esclarecer lo ocurrido.