Durante el allanamiento, los efectivos encontraron envoltorios de nylon con cocaína y cigarrillos caseros con marihuana, ocultos debajo del colchón de una cama. También secuestraron dinero en efectivo, teléfonos celulares, un picador y distintos elementos que, según la investigación, estarían vinculados al fraccionamiento y comercialización de la droga.
En la vivienda fueron detenidos una mujer de apellido Criado, de 35 años, y su pareja, Fernández, de 37.
El domicilio no era desconocido para los investigadores. Según surge de la pesquisa, la misma vivienda había sido allanada en 2024 por personal del Departamento de Drogas Ilegales. En aquella oportunidad también habían encontrado cocaína y marihuana y la mujer había quedado bajo arresto domiciliario.
Más de un año después, la investigación volvió a poner la mirada sobre el mismo lugar. Esta vez, el seguimiento se extendió durante más de cinco meses hasta llegar al nuevo allanamiento.
Con los elementos secuestrados y las pruebas reunidas durante la investigación, la Justicia Federal dispuso el traslado de ambos detenidos al Servicio Penitenciario Provincial. Los dos quedaron imputados por comercialización de estupefacientes, en el marco de la Ley 23.737.
El procedimiento dejó además una particularidad que no pasó inadvertida para los investigadores: la vivienda señalada como punto de venta estaba ubicada pared de por medio con un espacio destinado precisamente a la atención y acompañamiento de personas con consumos problemáticos.
La investigación ahora continuará sobre los elementos secuestrados y el material reunido durante los meses de pesquisa para determinar el alcance de la actividad que, según la acusación, se desarrollaba desde ese domicilio.