La acusación había sostenido que el entonces efectivo aprovechó una situación puntual para agredir sexualmente a la adolescente.
Durante el proceso, la víctima declaró mediante Cámara Gesell, y su testimonio formó parte de la prueba analizada durante el debate.
La fiscal coordinadora de la UFI ANIVI, Valentina Bucciarelli, había solicitado una pena de ocho años de prisión efectiva. El juez finalmente impuso una sanción menor y de ejecución condicional.
Del otro lado, los defensores Mario Morán y José Manuel Beltrán mantuvieron la postura de inocencia de Camacho durante todo el juicio. Tras conocer la decisión, anticiparon que recurrirán al Tribunal de Impugnación en busca de la absolución.
La resolución conocida este martes no representa todavía el cierre definitivo del proceso. Los fundamentos del fallo serán difundidos el 13 de octubre.
A partir de ese momento, la defensa podrá conocer en detalle los argumentos utilizados por el juez Carrera para considerar acreditada la responsabilidad penal y definir los términos de la impugnación.
La condena tampoco implica, por ahora, que Camacho vaya a prisión. Al haber recibido una pena de tres años de cumplimiento condicional, continuará en libertad mientras avance la instancia de revisión que anunció su defensa.
Lo que empezó con una escena viral terminó revelando una historia mucho más compleja
El caso deja, además, una imagen difícil de separar de la escena que meses atrás había convertido a Camacho en una figura conocida. Aquel video mostraba a un custodio cumpliendo con su función y reaccionando en segundos frente a una situación de violencia.
Hoy, su nombre aparece ligado a una investigación de una naturaleza completamente distinta y a una sentencia que marca otro capítulo en su historia.
Más allá del recorrido personal del efectivo, el proceso vuelve a poner en el centro algo que excede al protagonista y a la propia sentencia.
Detrás de un expediente judicial hay una adolescente que debió atravesar una instancia especialmente sensible para contar lo ocurrido y una investigación que terminó llegando a un juicio oral.
La Cámara Gesell, el debate y ahora el fallo forman parte de un proceso que todavía no está cerrado, porque la defensa ya anunció que buscará revertir la decisión.
Por eso, el dato central no está solamente en los tres años de prisión condicional. También está en el camino que llevó el caso hasta una decisión judicial y en lo que todavía falta conocer.
Los fundamentos del fallo, que se conocerán en octubre, permitirán entender por qué el juez llegó a esta conclusión y serán determinantes para la próxima instancia del proceso.
Por Gabriel Rotter.