La definición de la mesa chica de Balcarce 50 es acompañar bajo cualquier contexto la llegada al poder de la oposición venezolana bajo el liderazgo de María Corina Machado. En el gabinete aseguran que ya hubo contacto con su entorno para ponerse a disposición.
En el Gobierno advierten igualmente que el escenario en el terreno todavía es incierto y que el conflicto “no está saldado”. Fuentes oficiales hacen foco en que persisten fuerzas leales al chavismo con control en distintas zonas del país, lo que podría derivar en focos de resistencia armada y dificultar una transición en el corto plazo.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no descartó enviar una mayor cantidad de tropas al territorio venezolano en caso de que las fuerzas no admitan la intervención estadounidense y aseguró que el secretario de Estado, Marco Rubio, está en contacto con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez.
En el oficialismo esperan que la administración norteamericana fije un interventor transitorio —dirigido desde Washington— a cargo del gobierno venezolano para poder realizar una transición hasta que asuma Edmundo González Urrutia. Remarcan además que lo más probable es que se convoque a elecciones dentro de los próximos dos años.
En el Ejecutivo reconocen que no hubo pedidos formales por el momento y le bajan el tono a la posibilidad de sumarse a la mesa de transición. Cancillería mantiene activa la recomendación de no viajar a Venezuela y Migraciones fijó nuevas restricciones para evitar el ingreso de cercanos a Maduro a la Argentina. “Nos van a bajar el esquema y, a partir de eso, se evaluará qué rol puede tener la Argentina”, agregan.
FUENTE: TN