La polémica se produjo al finalizar el primer tiempo, cuando el arquero de Nueva Chicago, Facundo Masuero, denunció haber sido alcanzado por la explosión de un elemento de pirotecnia proveniente de la tribuna local.
El futbolista recibió asistencia médica en el campo de juego y posteriormente fue trasladado al Hospital Rawson para una evaluación más exhaustiva. Ante la incertidumbre sobre su estado físico, el árbitro Federico Benítez decidió suspender el encuentro.
Sin embargo, un elemento resultó determinante durante el análisis disciplinario: en su informe oficial, Benítez indicó que ni él ni sus asistentes observaron el lanzamiento de un artefacto ni escucharon una detonación dentro del estadio.
Según trascendió, la suspensión se resolvió exclusivamente por la situación médica del arquero visitante y tras una reunión mantenida entre autoridades, dirigentes y capitanes de ambos equipos.
Los antecedentes que preocupaban en Concepción
En San Martín existía inquietud por antecedentes recientes en la categoría. Uno de los casos más recordados fue el de Deportivo Maipú en 2022, cuando una bengala impactó sobre un arquero rival y el club mendocino recibió una multa, una quita de puntos y la obligación de completar el partido en cancha neutral.
Más cerca en el tiempo, Gimnasia de Jujuy perdió un partido por resolución administrativa y recibió sanciones económicas tras incidentes ocurridos durante el Reducido de la Primera Nacional.
Sin embargo, el Tribunal entendió que la situación del club sanjuanino presentaba diferencias sustanciales, principalmente porque no se acreditaron lesiones de gravedad ni existieron pruebas concluyentes sobre un impacto directo de un elemento explosivo sobre el arquero visitante.
Con este fallo, San Martín conserva la ventaja obtenida con el gol de Sebastián Jaurena y ahora deberá esperar la programación oficial para disputar los 45 minutos restantes frente a Nueva Chicago.