"Fue un alivio para todos. No es fácil levantar un 2 a 0, pero este grupo nunca baja los brazos. Lo intenta hasta el final. Conseguimos rápido el gol del Cuti, todavía quedaba tiempo y lo pudimos dar vuelta. Es una locura lo que hizo este grupo hoy."
Más allá de la clasificación, Messi reconoció que durante gran parte del partido convivió con la frustración por el penal que desperdició en el primer tiempo.
"Me había quedado con mucha bronca y mucha angustia por volver a errar un penal. Sentía que, si lo hacía, el partido cambiaba completamente. Estábamos jugando bien, generando situaciones y el arquero sacó pelotas increíbles. Por suerte, al final pude ayudar al grupo."
Lejos de esconderse después del error, el capitán terminó siendo determinante al convertir el empate que volvió a meter a Argentina en partido antes del tanto decisivo.
Messi también destacó que el plantel nunca perdió la confianza, aun cuando la eliminación parecía muy cerca. "Sé que este grupo no baja los brazos partido tras partido. No deja de competir ni de intentarlo. Hoy se nos había puesto muy feo, nos asustamos un poquito, pero levantar un resultado así, en una etapa de eliminación directa, es una prueba de orgullo y carácter."
El rosarino, además, reveló una confesión poco habitual sobre lo que sintió cuando terminó el encuentro. "Es la primera vez que lloro dentro de una cancha. Fue por cómo se dio el partido. La vimos muy complicada. Estoy orgulloso y feliz por lo que logró este grupo."
Finalmente, volvió a agradecer el acompañamiento de los hinchas argentinos, que coparon las tribunas y empujaron al equipo hasta el último minuto. "Me llena de orgullo jugar con este grupo, que siempre compite y nunca baja los brazos. Muy feliz de que la gente pueda seguir disfrutando de esta Selección. Ojalá podamos seguir dándoles alegrías."