El encuentro comenzó con tensión y varias jugadas que requirieron la intervención del VAR. Primero, el árbitro sancionó un penal para el Madrid por una infracción de Lamine Yamal sobre Vinicius, pero revirtió su decisión tras revisar la acción. Poco después, un remate de Kylian Mbappé desde afuera del área terminó en gol, aunque fue anulado por posición adelantada.
La insistencia del conjunto blanco tuvo recompensa pasada la media hora de juego. Jude Bellingham asistió a Mbappé, que definió cruzado y puso el 1-0. Barcelona respondió con rapidez: Marcus Rashford desbordó por la izquierda y envió un centro bajo que Fermín López conectó para establecer el empate.
Sin embargo, la igualdad duró poco. Cuatro minutos después, una falla defensiva del equipo catalán dejó la pelota servida para Bellingham, que apareció cerca de la línea de gol y marcó el 2-1 con el que Real Madrid se fue al descanso.
En el segundo tiempo, Barcelona intentó encontrar el empate, mientras el Madrid buscó aprovechar los espacios para liquidar el partido. A veinte minutos del final, el árbitro sancionó un penal para el conjunto local por una mano de Eric García. Mbappé se hizo cargo del remate, pero el arquero Szczsny adivinó la intención y evitó el tercer gol.
La atajada mantuvo con vida al Barcelona, que presionó durante los nueve minutos adicionados y buscó el empate mediante centros y ataques por las bandas. Real Madrid resistió y sostuvo la ventaja hasta el final. En los últimos instantes, Pedri recibió la segunda tarjeta amarilla y dejó a su equipo con diez jugadores.
Con el 2-1, Real Madrid sumó tres puntos importantes en la lucha por el campeonato y se quedó con una victoria de peso en el clásico. Según los datos incluidos en la información original, el equipo madrileño alcanzó los 27 puntos tras diez fechas, con una ventaja de cinco unidades sobre Barcelona.