La jugada se inició en una pelota parada: Paulo Díaz bajó la pelota y Borja volvió a introducirla en el corazón del área. Cuando Facundo Colidio intentó impactar con su pie, Pol Fernández rechazó también con la testa, el balón dio en Lema y se dirigió hacia la valla. Fue ahí que Chiquito Romero, arrojándose hacia atrás, logró evitar que el esférico entrara por completo, más allá de que Falcón Pérez y Belatti, en primera instancia, dieron la conquista.
Instantes antes, el colombiano había pecheado de atrás a Marcos Rojo, quien se tomó revancha y le devolvió el gesto, aunque con el brazo arriba. Eso derivó en una trifulca en la que Edinson Cavani y Paulo Díaz estuvieron a los manotazos. Falcón Pérez definió amonestar a los dos contendientes, con un detalle, que provocó las protestas de Boca: al Colibrí no le había exhibido la amarilla en el festejo de su gol, cuando se quitó la casaca para mostrar otra que tenía debajo en homenaje a Dios.
Diez minutos después de la controversia, llegó el 2-1 del Xeneize, con el mal rechazo de Andrés Herrera que le quedó a Kevin Zenón, quien no perdió tiempo para enviar un centro preciso a la cabeza de Edinson Cavani, quien puso la testa para sacar ventaja. Y, casi inmediatamente, tras otra falla de Leandro González Pirez, se dio la combinación mortal de los uruguayos. Merentiel abrió para el Matador, quien se sacó a su marcador con un amague y definió. Armani tapó y el rebote le quedó al ex Defensa y Justicia, que fue contundente.
Hubo otros errores en los que podría haber intervenido el VAR y no lo hizo. Como la patada de Colidio que pudo ser roja, lo mismo que la de Nicolás Figal, al pecho, en el epílogo.
FUENTE: Infobae