Para desarrollar esa idea, Horncastle recordó un estudio de la Organización Mundial de la Salud que ubica a Buenos Aires entre las ciudades con mayor cantidad de psicólogos por habitante y utilizó ese dato como punto de partida para explicar el impacto emocional que genera seguir a la Selección.https://www.youtube.com/watch?v=vuGGHQYRyUw
"Cuando ves jugar a Argentina, entiendes por qué. Después de cada partido necesitas hablar con alguien. Tienes que compartir lo que has vivido. En un momento estás por los suelos y, al siguiente, estás en el cielo. La adrenalina y la dopamina son un psicodélico natural", escribió.
Luego profundizó esa reflexión con otra definición que rápidamente se volvió viral. "Todo el mundo te dice que no es sano. Sabes que deberías dejarlo. Pero nada te ha hecho sentir así antes y quieres volver a sentir esa sensación una y otra vez."
Una remontada que sorprendió al mundo
En su análisis, el periodista repasó el desarrollo del partido disputado en Atlanta y recordó que la eliminación argentina parecía prácticamente inevitable. Egipto ganaba 2-0, Lionel Messi había fallado un penal y el arquero Mostafa Shobeir sostenía la ventaja con una actuación brillante.
Incluso citó los datos de la empresa especializada Opta, que en ese momento le otorgaban a Argentina apenas un 0,6% de probabilidades de revertir el resultado.
"Parecía uno de esos días en los que nada sale como uno quiere", escribió Horncastle, quien incluso señaló que ya comenzaban a aparecer los primeros análisis sobre una posible despedida mundialista de Messi.
Sin embargo, en apenas unos minutos todo cambió. Los goles de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández transformaron una derrota casi consumada en una victoria inolvidable. "Argentina está loca. Justo cuando crees que está eliminada, vuelve a meterse en la pelea", resumió el periodista.
El análisis también destacó la actuación del capitán argentino. Aunque reconoció que tuvo una noche irregular y desperdició un penal, remarcó su capacidad para reinventarse cuando el equipo más lo necesitaba. "Como todos los grandes, dobló el destino del partido a su antojo", escribió sobre Messi.
La repercusión incluso alcanzó a otras figuras del deporte estadounidense. El exmariscal de campo Tom Brady comparó la remontada argentina con el histórico Super Bowl LI, cuando los New England Patriots levantaron un 28-3 para conquistar el título en una de las mayores hazañas de la NFL.
El dato político que reveló The New York Times sobre la FIFA y Argentina
Más allá del análisis futbolístico, la publicación estadounidense aportó un dato que volvió a poner sobre la mesa la influencia que todavía tienen algunos conflictos históricos en el fútbol internacional.
Según The New York Times, la FIFA mantiene una restricción para que los árbitros ingleses no dirijan partidos de la Selección argentina durante el Mundial 2026, una medida relacionada con la sensibilidad política que todavía existe alrededor de la Guerra de Malvinas de 1982.
El informe explica que la decisión va más allá del reglamento habitual, que impide que un árbitro dirija encuentros de su propio país. En este caso, la limitación también alcanza a los jueces ingleses cuando juega Argentina debido al histórico conflicto entre ambos Estados.
Como ejemplo, el diario mencionó al reconocido árbitro Michael Oliver, quien este jueves dirigirá el partido entre España y Bélgica por los cuartos de final. A pesar de convertirse en el juez inglés con más encuentros arbitrados en la historia de los Mundiales, sus posibilidades de dirigir un partido de la Albiceleste —o incluso una eventual final si Argentina continúa en carrera— son prácticamente inexistentes.
La situación podría cobrar todavía mayor relevancia si la Selección supera a Suiza y avanza a semifinales, instancia en la que podría enfrentarse con Inglaterra si el conjunto británico elimina a Noruega. En ese escenario, la FIFA volvería a designar un árbitro de otra nacionalidad para evitar cualquier controversia relacionada con el conflicto histórico.
Argentina, otra vez en el centro de la escena
Mientras Lionel Scaloni y sus jugadores ya preparan el cruce frente a Suiza por los cuartos de final, la remontada frente a Egipto continúa dejando repercusiones alrededor del planeta.
Entre elogios, análisis y hasta revelaciones sobre cuestiones políticas que todavía influyen en el fútbol internacional, la Selección volvió a ocupar el centro de la escena mundial. No solo por haber conseguido una clasificación épica, sino también por seguir despertando una pasión que, incluso para uno de los diarios más importantes del mundo, resulta difícil de explicar.