La curiosa estadística que ilusiona
Desde que la FIFA creó el ranking de selecciones en 1992, ninguna selección que llegó a un Mundial ocupando el primer puesto consiguió levantar la Copa.
La racha comenzó en Estados Unidos 1994 con Alemania, que quedó eliminada en cuartos de final. Cuatro años más tarde volvió a repetirse la historia: otra vez los alemanes llegaron como líderes del ranking y nuevamente se despidieron en cuartos, esta vez frente a Croacia.
En Corea-Japón 2002 fue Francia la que sufrió el golpe. Defendía el título mundial, era la número uno del planeta y quedó eliminada en la fase de grupos, en una de las mayores sorpresas de la historia de los Mundiales.
Brasil tampoco pudo romper esa tendencia. Llegó como líder en Alemania 2006 y cayó en cuartos frente a Francia. Lo mismo ocurrió en Sudáfrica 2010, cuando volvió a presentarse como el mejor ubicado del ranking y otra vez quedó eliminado en esa misma instancia.
España también padeció esa estadística en Brasil 2014. Tras conquistar el Mundial de 2010, arribó como número uno, pero protagonizó uno de los fracasos más recordados al despedirse en la fase de grupos.
En Rusia 2018 la historia volvió a repetirse con Alemania, que quedó eliminada en primera ronda, mientras que en Qatar 2022 el líder era Brasil, que terminó cayendo por penales ante Croacia en los cuartos de final. El campeón terminó siendo, justamente, Argentina.
Francia pasó al primer lugar
La modificación en el ranking se explica por el rendimiento de ambos seleccionados durante el Mundial. Francia viene mostrando una gran regularidad y recuperó la cima, mientras que Argentina, pese a superar de manera agónica a Egipto, quedó apenas unas décimas por detrás.
De todos modos, la diferencia es tan pequeña que puede volver a modificarse antes de que finalice el torneo, ya que el ranking se actualiza en tiempo real de acuerdo con los resultados que se van registrando en la Copa del Mundo.
¿Cómo funciona el ranking FIFA?
El ranking FIFA ordena a las 211 selecciones afiliadas al organismo internacional a partir de un sistema de puntos que contempla resultados, importancia de los partidos, nivel del rival y fortaleza de cada confederación.
Los encuentros de un Mundial son los que mayor valor tienen dentro del cálculo, especialmente desde los octavos de final en adelante, por lo que cada victoria puede generar movimientos importantes en la clasificación.
Más allá de las fórmulas matemáticas, las estadísticas o las supersticiones, el objetivo de Argentina sigue siendo el mismo: defender el título conseguido en Qatar 2022. Y mientras los cabuleros celebran haber dejado el primer puesto del ranking, la Scaloneta ya piensa en Suiza, el próximo rival en el camino hacia el sueño del bicampeonato.