“Me duele mucho la pera porque ahí me pegó la piña. También me duele el labio por el corte, que fue con la llave. Acomodó la llave entre los dedos y me pegó con el puño cerrado“, contó la chica, en diálogo con Todo Noticias.
De acuerdo a fuentes policiales consultadas por Infobae, la agresión sucedió cerca de las 16.30 sobre la calle Terrada, entre Arregui y Santo Tomé. Luego del violento momento, personal del SAME la atendió en el lugar. Durante las doce horas posteriores al hecho, recibió asistencia policial, la citaron a declarar en la Oficina de Violencia de Género del Ministerio Público Fiscal de C.A.B.A. y, por último, obtuvo un botón antipánico.
Ese día, personal del SAME también trasladó al agresor a un hospital, ya que él advirtió que le había subido la presión. Su esposa, luego, aludió que el jubilado padecía problemas coronarios y que sería atendido por su médico de cabecera en una clínica privada. Por esto, la UFLO dispuso que se traslade una consigna policial a dicho centro de salud junto al imputado.
Una vez que el fiscal recibió el informe de salud, citó al señor de ochenta años a presentarse en la Fiscalía dentro de las 72 horas, con la advertencia de declararlo en rebeldía si no lo hacía. Y aunque cumplió con la orden, se negó a declarar.