Entre los componentes del índice, los precios estacionales fueron los que más aumentaron durante mayo, con una variación de 3,5%, impulsada principalmente por incrementos en verduras. En tanto, los precios regulados avanzaron 2,4%, traccionados por ajustes en combustibles, electricidad y agua.
Por su parte, la inflación núcleo, que excluye precios estacionales y regulados, registró una suba de 1,9%, ubicándose por debajo del nivel general.
Al analizar los distintos rubros, el mayor incremento se observó en Comunicación, con una suba de 3,4%, seguido por Educación, que avanzó 2,9%. En el otro extremo, las menores variaciones correspondieron a Prendas de vestir y calzado (0,3%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (0,8%).
Dentro de la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas, uno de los capítulos de mayor impacto en el índice general, se destacaron las subas en productos panificados y lácteos.
El dato oficial también coincidió con la inflación registrada en la Ciudad de Buenos Aires, que fue de 2,1% durante mayo y acumuló 14% en lo que va del año.
Con este nuevo registro, el Gobierno suma otro mes de desaceleración inflacionaria, aunque el IPC continúa por encima del 2%. Las proyecciones privadas indican que la inflación podría perforar ese umbral recién en los próximos meses, siempre que se mantenga la tendencia observada durante el primer semestre.