A lo largo de la jornada, el jefe de Estado también compartió mensajes críticos contra la convocatoria universitaria y volvió a sostener que la protesta tuvo un fuerte componente político y partidario.
En sus publicaciones, Milei acusó a sectores de la oposición de intentar proteger “sus cajas” y aseguró que utilizan la defensa de la educación pública como una bandera para ocultar intereses económicos y políticos.
La postura presidencial fue respaldada desde distintos sectores del oficialismo. La Libertad Avanza difundió un comunicado en el que afirmó que el Gobierno nacional continúa transfiriendo los fondos correspondientes al sistema universitario y negó un supuesto desfinanciamiento deliberado.
En la misma línea se expresó la subsecretaría de Políticas Universitarias, encabezada por Alejandro “Profe” Álvarez, desde donde insistieron en que las partidas presupuestarias se giran de manera mensual.
La movilización del martes reunió a estudiantes, docentes, gremios y dirigentes políticos que reclamaron mayores recursos para las universidades nacionales y cuestionaron el ajuste presupuestario impulsado por el Ejecutivo.
El conflicto entre el Gobierno y las casas de estudio suma así un nuevo capítulo, en medio de una creciente tensión por el financiamiento del sistema universitario público.