Daños en la vía y peritajes en marcha
Uno de los principales ejes de la investigación está puesto en el estado de la infraestructura ferroviaria. En el sector del accidente se detectaron múltiples roturas en los rieles, a lo largo de varios cientos de metros. Los peritos buscan determinar si esas fallas fueron el desencadenante del descarrilamiento o si se produjeron como consecuencia del impacto.
La complejidad del escenario obligó a iniciar análisis técnicos y de laboratorio, ya que gran parte de la vía quedó destruida. Por ese motivo, los investigadores evitaron adelantar hipótesis firmes y continúan recolectando datos para reconstruir con precisión lo ocurrido.
Un hecho excepcional
Especialistas señalaron que este tipo de accidentes, especialmente en tramos rectos y con trenes de alta velocidad, son altamente inusuales. Por eso, la investigación apunta a estudiar en detalle la interacción entre el tren y la vía, un punto crítico donde intervienen múltiples factores mecánicos y estructurales.
También se analizan reportes previos de pasajeros que mencionaron movimientos anormales antes del choque, aunque por el momento no se pudo establecer si esos registros están directamente vinculados al siniestro.
Leer el testimonio detallado de un protagonista argentino
Hasta el momento, 41 personas permanecen internadas en distintos centros de salud. Doce de ellas continúan en terapia intensiva, incluido un menor de edad. Mientras tanto, familiares y allegados atraviesan horas de incertidumbre, a la espera de novedades oficiales sobre la evolución de los pacientes y el avance de la causa.
La investigación sigue en curso y, por ahora, no hay una causa confirmada sobre qué originó uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años en la región.