Las lluvias que azotan hace varios días, casi sin tregua, a la Ciudad de Buenos Aires y alrededores dejaron su huella en la Bombonera. El pasado sábado, en el partido que Boca le ganó a Aldosivi, se pudieron ver sectores del campo de juego en muy mal estado, con extensas partes sin césped y abundante barro, algo que impidió el normal desarrollo del juego.
San Juan 8
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