"Te voy a decapitar. Si no es a vos, será a tu tío", le habrían dicho a Sívori, de acuerdo a lo que dejaron trascender los informantes.Y allí está el foco de la cuestión. El párroco de Villa Elisa es sobrino de Jorge Bergoglio, que desde marzo de 2013 pasó a la fama mundial como el Papa Francisco. A partir de esa frase del desconocido, la amenaza terminó extendiéndose al jefe del Vaticano.El padre Walter recogió el guante de esos dichos y fue él quien tomó el teléfono para comunicarse directamente con Roma."Tengo órdenes de arriba de que no se difunda nada", admitió el sacerdote Se refería a la charla que había mantenido con Francisco unas horas antes.Su santidad "desestimó esas amenazas, porque está acostumbrado", confirmó Sívori. "Es entendible: a cualquier turista en el Vaticano le cuentan que, por seguridad, Bergoglio jamás permanece solo. Hizo cosas en la Iglesia que pueden molestar a más de uno", se animó a comentar un vocero judicial.Luego, el párroco de Villa Elisa prefirió guardar silencio. Cuando se le consultó si le pareció creíble lo que le decían, o si las llamadas las recibió en su casa o en la Iglesia, Walter sólo se limitó a abrir las manos y sonreír sin contestar.En esa zona de Villa Elisa, una de las más transitadas de la localidad, a Walter lo conocen casi todos. "Es un paisanito, siempre pasa y nos saluda con buena onda", coinciden muchos comerciantes. Sin embargo, son muy pocos los que conocían su parentesco con Bergoglio.Todos los días a las 19 el padre Walter da una misa a sus feligreses. La excepción fue ayer, que decidió suspenderla. (minuto uno).