Sin embargo, también se registró un fuerte aumento en la informalidad laboral, que pasó del 36,3% al 44,2% del total de ocupados. Dentro de quienes trabajan en relación de dependencia, el 62,1% tiene descuento jubilatorio, mientras que el 37,9% se encuentra en condiciones informales.
A quiénes afecta más el desempleo
Entre los varones, los menores de 29 años explicaron 1,9 puntos porcentuales del desempleo total, mientras que los hombres de entre 30 y 64 años aportaron otros 2 puntos. La incidencia fue considerablemente menor entre las personas de 65 años o más.
Respecto del origen laboral de quienes actualmente se encuentran desocupados, el sector privado concentró la mayor parte de los casos, con 5,9 puntos porcentuales de la tasa total. En tanto, el sector estatal explicó 0,2 puntos y 1,7 puntos correspondieron a personas que no especificaron el tipo de establecimiento en el que habían trabajado anteriormente.
Por actividad económica, el comercio y la construcción fueron los sectores con mayor participación entre los desocupados, con un punto porcentual cada uno. Detrás se ubicaron la industria manufacturera y el empleo doméstico, con 0,8 puntos porcentuales en ambos casos.
En cuanto al nivel educativo, el 2,8% de las personas desocupadas tiene secundario completo, y un 2,1% cuenta con nivel superior o universitario, completo o incompleto. Respecto al tiempo de búsqueda de empleo, el 5,3% lleva entre menos de un mes y un año buscando trabajo, mientras que el 2,5% lleva más de un año en esa situación.
El panorama en San Juan: menos desocupados, pero más gente buscando otro empleo
A nivel provincial, los especialistas en mercado laboral suelen mirar más allá de la tasa de desempleo pura y analizan un indicador más amplio, que suma a los desocupados, a los ocupados que buscan otro trabajo y a los subocupados. Bajo esa metodología, el panorama en San Juan muestra matices que no aparecen si se observa únicamente la tasa de desocupación.
Durante el primer trimestre de 2025, el Gran San Juan registraba 11.000 desocupados, 51.000 ocupados que buscaban otro empleo y 34.000 subocupados, lo que sumaba un total de 96.000 personas con algún tipo de dificultad laboral. Un año después, en el primer trimestre de 2026, esa cifra ascendió a 103.000 personas, surgidas de la suma de 8.000 desocupados, 63.000 trabajadores que buscan otro empleo y 32.000 subocupados.
El dato más alentador es la baja en la desocupación pura: pasó de 11.000 a 8.000 personas en un año, es decir, 3.000 desempleados menos en la provincia. Sin embargo, ese dato positivo convive con un incremento marcado en la tasa de ocupados demandantes de empleo, que subió del 20,1% al 23,3%. Este indicador refleja a personas que ya tienen trabajo pero buscan otro, una señal que suele asociarse a la necesidad de mejorar ingresos frente al aumento de los gastos cotidianos.