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Seis ejercicios para calmar el estrés

La práctica diaria de estos ejercicios ayuda a evitar que las consecuencias del estrés se agraven y que causen mayores molestias físicas.

El estrés es la reacción del cuerpo a un desafío o demanda, un sentimiento de tensión física o emocional ante diversas situaciones, por lo cual conocer y aplicar distintas técnicas para combatirlo es necesario para tener una mejor calidad de vida. Con ellas, podemos aliviar las tensiones acumuladas, mejorar y mantener la flexibilidad y, en líneas generales, sumar bienestar a nuestros días.

De acuerdo con los expertos de la American Psychological Association (APA), el estrés es un trastorno muy común en la población que afecta la calidad de vida. Se suele describir como una sensación de agobio, preocupación y agotamiento, que a menudo tiene repercusiones bioquímicas, fisiológicas y conductuales predecibles, mientras que puede afectar a personas de cualquier edad y género.

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La mayor parte de los casos son episodios leves que se alivian con un poco de descanso o la práctica de alguna técnica de relajación o distracción, sin embargo, hay quienes lo padecen de forma crónica y se ven obligados a recurrir a un tratamiento profesional, según indicó Carlos Fabián Ávila, quien se graduó en diversas universidades de España y ejerce profesionalmente como médico deportivo y como especialista en medicina estética no quirúrgica.

Los 6 ejercicios que alivian las tensiones que provoca el estrés

La práctica diaria de estos ejercicios ayuda a evitar que las consecuencias del estrés se agraven y que causen mayores molestias físicas:

  • Relajar el cuello. El cuello es una de las primeras partes del cuerpo donde se perciben las consecuencias físicas del estrés. En él se concentra una tensión muscular que puede causar dolor e incluso dificultades en su movimiento. Hay que inclinar la cabeza hacia adelante y atrás, hacia un hombro y al otro. Luego, hacer giros con la cabeza como si estuviéramos tratando de hacer círculos con la nariz.
  • Calmar la tensión en los hombros. Junto con el cuello, los hombros suelen tensionarse debido al constante estrés. En algunas ocasiones, llega a ser tan grave que se experimenta un fuerte dolor que solo se calma con analgésicos. Como ejercicio, se pueden subir y bajar los hombros con un movimiento suave, uno a la vez y de forma alterna. Relajarlos y dejar que la cabeza caiga hacia adelante, como si el mentón quisiera apoyarse sobre el pecho. Luego, hacer movimientos circulares con la cabeza sin estirar el cuello.
  • Aliviar la espalda y los brazos. Puede que el dolor en la espalda y la sensación de pesadez en los brazos sea el resultado de alguna situación estresante en el trabajo o el hogar. Se puede practicar el siguiente movimiento: extender los brazos hacia la parte frontal del cuerpo, entrelazar los dedos de las manos entre sí y girar las palmas hacia adelante. Realizar un breve estiramiento, relajarse y repetirlo varias veces de forma lenta y suave para evitar lesiones.
  • Relajar la columna. La tensión en la columna suele ser el resultado de permanecer mucho tiempo sentado o quieto en una misma postura. Se siente un leve dolor que puede empeorar dependiendo de lo estresante que sea la situación o el ambiente. Como ejercicio, podemos sentarnos en una silla, relajar la columna hacia adelante y aflojar la cabeza entre las piernas, colgando los brazos. Subir y bajar despacio, poner las manos detrás del cuello y llevar los codos hacia abajo y el mentón hacia el pecho. Respirar durante unos segundos, tratando de relajarnos tanto como podamos y descansar. Manteniendo la posición sentados, podemos mover el tronco del cuerpo hacia un lado y hacia el otro, como si estuviésemos tratando de rotar todo el torso.
  • Parar las piernas. Cuando estamos sometidos a múltiples situaciones que nos causan estrés, las piernas se sienten doloridas y, en ocasiones, nos hacen sentir cansancio. Ejercitarlas a diario no solo reduce este riesgo, sino que promueve la circulación para evitar otros trastornos como la inflamación y las varices. Podemos sentarnos delante del escritorio o mesa, empujarnos con las manos y estirar las piernas tanto como podamos. Estirar los pies varias veces y hacer movimientos giratorios con los tobillos. Luego, de pie, apoyarnos en una pared, adelantar un pie y, flexionando la rodilla, estirar la pierna de atrás por unos segundos. Descansar y repetir el mismo movimiento con la otra pierna.
  • Visuales. La córnea funciona como una lente mediando el paso de luz desde el exterior al interior del ojo. Aunque pocas veces les prestamos atención, los ojos son una de las partes del cuerpo que más sufren las consecuencias del estrés y la sobrecarga laboral. Estos suelen cansarse y enfermar, en especial cuando los mantenemos durante varias horas frente a las pantallas de los dispositivos electrónicos. Se puede abrir y cerrar los ojos con fuerza. Luego, llevar la mirada hacia varias direcciones, tratando de centrarnos en un punto específico. Para terminar, hacer un suave masaje en el contorno de los ojos usando la yema de los dedos.
FUENTE: TN